Ciclistas
Tour de Flandes: Sólo dos valones conquistaron De Ronde
El Tour de Flandes sólo rindió cuentas a dos valones: Criquielion y Gilbert
En el ranking histórico del Tour de Flandes, Bélgica domina con muchísimo el palmarés de países, sextuplicando los triunfos de Italia, 69 contra 11, en un registro que, sin embargo queda topado con uno de los dos valones que domó. Philippe Gilbert.
Y es que el único ciclista en la actualidad que aspira, aunque no lo veo con opciones reales, a ganar los cinco monumentos, fue el último belga, en este caso valón, en ganar el Tour de Flandes.
Como Gilbert, sólo hubo otro de la otra mitad de Bélgica, Claude Criquielion, en ultrajar un terreno tan querido y sagrado para el aficionado flamenco.
Es decir, de esas 69 victorias belgas en De Ronde, 67 serían de flamencos: pocos datos ofrecen tanta contundencia.
En la historia vemos varios valones que estuvieron cerca de hacer el Tour de Flandes un bonito recuerdo que llevarse a la estantería de trofeos.
Quien más cerca estuvo fue Frank Vandenbroucke, dos veces segundo, ambas tras Peter Van Petegem.
Para calibrar la calidad de “l´ enfant terrible”, sólo decir que en 1999, fue el de detonante del corte con Museeuw y el citado Peter, para ceder ya en meta.
Ese año asistiríamos al vuelo raso de VDB en Lieja y a la famosa jornada de Navalmoral-Ávila en la Vuelta.
En podios Philippe Gilbert rivaliza con el genio de finales del siglo pasado e inicios de éste
Philippe ganó una memorable edición hace cuatro años, con tremebundo ataque a cincuenta de meta asentado en la superioridad de su equipo y la mala suerte de la caída de Sagan en el Oude Kwaremont cuando ejecutaba la contra.
Gilbert, antes había sido dos veces podio: tercero en 2009 y 2010.
Otro que destacó fue el tío de Frank Vandenbroucke, Jean-Luc, quien en los ochenta fue tercero y quinto, sin embargo para captar los dos primeros valones en el podio del Tour de Flandes hay que remontarse a la turbulenta década de los treinta, con las plazas de plata de Eloi Meulenberg y Hubert Deltour.
La historia no obstante cambió para siempre aquel cinco de abril de 1987, cuando Claude Criquielion supo dar con la tecla para llegar solo, con un minuto de margen sobre un grupo que encabezaron Sean Kelly, quien nunca ganó en Flandes, y Eric Vanderaerden.




