Ciclismo en pista
Motivos para estar orgullosos de Torres & Mora
Hay que seguir apostando por Torres y Mora hasta París 2024
Quise esperar 24 horas para valorar la madison olímpica de Torres y Mora, que resume el 50% de la participación española en el velódromo de Tokio 2020, junto al omnium que Albert Torres finalizó décimo.
Sé que estos días de cuartos, quintos y sextos puestos, mucha gente que no está ducha en deportes que sólo interesan cada cuatro años se iría a la cama decepcionada por no ver más metales en el medallero.
Pero es que no es tan sencillo, lo hemos visto en el gran fondo del atletismo, en la marcha y maratón, cuando en los momentos finales se esfumaba una medalla que parecía a tocar, tras varias horas de competición bajo un calor que aplastaba.
Valorar esos puestos de diploma olímpica es algo que no es necesario, y sí obligatorio, pues esta gente se ha jugado los cuartos ante la excelencia del deporte mundial y se ha metido entre ellos, de tú a tú.
En este contexto sitúo el sexto puesto de Torres y Mora en el madison olímpico
Han corrido contra una nómina de rivales que asustaba, hicieron su apuesta en un buen momento, antes de cruzar la línea de las tres cuartas partes de competición, cuando el cansancio apremia y los marcajes podían jugar a su favor.
No salió bien, no se accedió al podio, pero ha sido un sexto puesto que estoy seguro jamás habrían firmado de inicio que, a su vez, habla bien a a las claras del nivel de la competición y lo bien que lo han hecho.
Como dijimos el otro día, estos chavales se han jugado los cuartos contra gente que lleva mucho vivido en el oficio, mucho competido en el más alto nivel.
Torres y Mora son dos pistards con buen palmarés, europeos y mundiales les contemplan, lograron la clasificación de forma más o menos holgada, pero es que delante había dinamita, y así resultó la carrera, nadie fue capaz de coger vuelta y se jugó todos a los sprints.
Cerrado el capítulo de Tokio nos preguntamos: ¿Y ahora qué?
Cuando el año pasado los juegos se aplazaron respiramos aliviados en el instante que Movistar les anunció su renovación, que ésta se produjera de nuevo, con vistas a París 2024 sería lo deseable.
De nada serviría una apuesta deprisa y corriendo, de cara a Tokio, firmada ocho meses antes de las fechas originales, si a esto no se le da continuidad.
Torres y Mora no serán los mejores ciclistas de carretera, no tienen el cartel de otros, pero son algo especial, el grano de mostaza sobre el que ahora mismo gira toda la pista española, la misma que un día daba buenas medallas, y mantenerlos en el negocio es capital, tanto para ellos como para que España vuelva a ser otra vez algo en el ciclismo en pista, un deporte que más allá de los Juegos es apreciado y seguido en no pocos sitios y que, a nuestro juicio, es el kilómetro cero de todo el ciclismo.
El trabajo fiado al largo plazo y bien hecho tiene resultado, mirad los Países Bajos, Dinamarca e Italia que le han comido un buen trozo de pastel a potencias hegemónicas como el Team GB o Australia.
Y no, no todo se asienta en dinero, talento, innovación y ver qué se hace por ahí fuera.
Ya vamos tardísimo para París 2024.
Imagen: Movistar TeamMovistar Team






