Ciclistas
Joshua Tarling se pasó de pantalla
La imagen de Joshua Tarling agarrado al coche de equipo le va a acompañar siempre
De Joshua Tarling tenemos una gran impresión como corredor, tan joven, tan talentoso, una fuerza de la naturaleza, perfectamente acoplada a su máquina, dando una exhibición de rodar cada vez que tiene ocasión.
Era sin duda uno de los grandes atractivos de Ineos para estas clásicas, y a pesar de su juventud ha mostrado cositas, una capacidad de flotar en esos parajes tan complicados que sin duda le hacen tener cierto recorrido en el futuro.
Pero hay veces que en la vida un mal paso te marca y creo que, tras lo visto camino de Roubaix, le va a quedar una piedra en el zapato para los restos.
Tras sufrir un pinchazo, fue pillado por una toma de helicóptero agarrado al coche para volver al grupo importante en un suspiro.
El tío se papeó esa distancia en un momento como Nibali aquella vez en la Vuelta a España.
Y como el italiano, Joshua Tarling fue llamado por el coche del comisario y expulsado de carrera.
Luego la tomó con el cámara que estaba trabajando, testimoniando toda esa secuencia, para su vergüenza.
No sé sinceramente qué esperaba que sucediera Joshua Tarling en ese momento, tampoco muy bien qué sucedería los integrantes del coche de Ineos.
Hoy en día es casi imposible hacer algo irregular y alguien no lo grabe, sea la televisión o el público o que no lo vean los mismos jurados, sobretodo en esa altura de carrera en la que se están jugando las victorias.
Por detrás hay un mundo paralelo.
En el casual que Tarling no hubiera sido cazado y hubiera logrado una buena plaza, o entrar en el podio, ¿quién sabe?: ¿Cómo le sabría ese resultado?
No es acaso una adulteración flagrante de la limpieza en este deporte.
Lo digo porque llevamos casi quince años oyendo la matraca anglosajona sobre lo podrido que estaba el ciclismo, de lo pulcros que son ellos y esas cosas.
Pues no tanto, no lo son tanto, han mangoneado a ojos de todo, cuando su corredor justo estaba debutando en el infierno del norte.
Va bien tener en cuenta estas cositas, para cuando se ponen tan pejigueros con el peligro, la limpieza de la carrera y la viabilidad del ciclismo.
Mientras para Joshua Tarling esta imagen estará ya en su CV, como en el de Antonio Tiberi aquel asunto con el gato de un político de San Marino.
Imagen: A.S.O./Pauline Ballet



