Ciclismo
Museeuw en 5 esenciales
Todas las aristas del flandrien perfecto confluyen en Johan Museeuw
Hubo un ciclista que me enamoró de las clásicas, un ciclista que hizo de la temporada de adoquines el centro de mi primavera y puso las grandes del norte en mi calendario, a inicios de los noventa muy enfocado a las vueltas por etapas.
Ese ciclista fue Johan Museeuw, como veremos el perfecto flandrien, pero también un generador de emociones y recuerdos que tengo muy presentes.
Yo vi ganar a Museeuw unas cuentas “majors” haciéndolo con una variedad de registros que aún hoy le siguen situando muy arriba en la historia de las carreras que se hicieron famosas por correrse sobre alfombras de adoquines.
Uno de los más grandes en las piedras
Y es que es eso, ganador de seis monumentos, repartidos a partes iguales entre Tour de Flandes y París-Roubaix.
Un coco, un auténtico león en la carretera que cuando dejaba el asfalto entraba en su terreno predilecto.
Muy buen estratega, afinó su perfil hasta lograr un palmarés de leyenda que, desde entonces, sólo Tom Boonen, en cierto modo su aprendiz aventajado, ha logrado superar.
El “León” de la bandera de Flandes
Hoy, si os acercáis al famoso Centro del Tour de Flandes, en la plaza central de Oudenaarde, no lejos de donde acaba De Ronde, quizá os podáis cruzar con Johan Museeuw.
Quizá esté tomando una cerveza en el bar, entre cientos de recuerdos de la carrera y el legado de ésta en el territorio, quizá ande explicándole a alguien partes del museo.
Será amable si le pedís una foto, porque en el fondo él es como el león de la bandera de Flandes, carisma local a raudales, un tipo que si no se hubiera ganado la vida sobre la bicicleta, seguramente lo habría hecho sobre su tractor y tan feliz.
La evolución de velocista a clasicómano
El primer Museeuw fue ganador de etapas en el Tour y hasta maillot verde.
Pero partiendo de ese punto, fue cincelando un perfecto flandrien hasta ser el triple ganador de las dos clásicas más importantes de la zona.
Mantuvo cierto punto de velocidad, pero se apartó del sprint masivo para hacer suyas las carreras de las que tanto oyó hablar de niño y sumarle también el mundial de Lugano que le ganó a Mauro Gianetti.
Al frente de un Mapei histórico
Qué equipo aquel en las clásicas, el antecesor del actual Soudal, que tan lejos camina de aquellos tiempos de grandeza.
Con Museeuw en órbita, el equipo azul construyó uno de los mejores bloques de primavera de la historia con nombres como Franco Ballerini, Andrea Tafi, Wilfried Peeters, Gianluca Bortolami, Stefano Zanini…
¿Una victoria? París-Roubaix 1996
La gran merienda de aquel Mapei de historia, con tres ciclistas azules llegando solos a la meta del velódromo.
Lo que se presentaba com una carrera histórica acabó en un pasteleo de proporciones históricas, con Patrick Lefevere, medio suspendido de su ventanilla para discutirle a los dos italianos, en especial Andrea Tafi, que el ganador debía ser Museeuw, seguido de Bortolami y el mentado Tafi.
¿Qué hubiera pasado si Bortolami y Tafi no hubieran acatado?
Foto: Claudio Montefusco




