Ciclismo
Giro de Italia 2025: Innovación cero
El esquema del Giro 2025 prioriza la dureza al final como clave para el éxito de la carrera
Ya conocemos el recorrido del Giro de Italia 2025, y lo cierto es que no se aleja mucho de lo que se había filtrado a través de rumores en la prensa italiana.
En esencia, estamos ante una carrera bastante predecible, en la que se repiten los mismos patrones de años anteriores: una primera semana con la dificultad justa, en una carrera que va subiendo en dureza hasta llegar a la traca final en la tercera semana.
Los organizadores, como siempre, juegan con la idea de mantener el suspense hasta el final, aunque lo que nos venden como igualdad, no siempre es sinónimo de espectáculo.
En lo deportivo, el recorrido de este Giro vaticina una edición similar a la de 2023, cuando la victoria se decidió en las últimas etapas entre Roglic y Thomas.
En 2025, la salida será en Albania, con una primera parte bastante llana, que podría estar pensada para que figuras como Mathieu van der Poel puedan tomar la salida.
La etapa inaugural terminará en la capital, Tirana, donde se disputará la primera de las dos contrarrelojes, con un recorrido de apenas 13 km.
Como en otros años, las cronos tendrán un papel comedido, aunque la segunda será algo más interesante: saldrá desde las murallas de Lucca y acabará en la Torre de Pisa, escenarios icónicos que, sin duda, se prestan para el espectáculo.
En total, las contrarrelojes sumarán algo más de 40 km, lo cual no es demasiado comparado con las subidas, que seguirán siendo el terreno decisivo.
Durante la primera semana, el recorrido está diseñado para que no pase nada importante, pero la segunda semana sí tiene algo más de interés: kilometrajes más largos y etapas típicas de Italia, con esos puertos y trampas que pueden romper el pelotón.
Por cierto, al final de la primera semana tenemos final en Siena, una etapa Strade Bianche, que no afectará mucho a la clasificación general, pero que seguro nos brindará espectáculo.
Recordad la victoria que firmó Pelayo por esos lares,
La semana final será una auténtica carnicería, de inicio además, con una etapa en San Valentino, de 200 km y 5.000 metros de desnivel, que promete ser una brutalidad.
También habrá jornadas como la de Borlino, que incluye el Mortirolo antes de un final con esos falsos llanos y largas rectas tipo Aprica que desgastan a los ciclistas hasta que caen como fruta madura.
Y, como habitual, la gran batalla final será en los puertos más duros, el viernes llegada a Champoluc y el sábado recta final entre Finestre y Sestriere, encadenado mítico en una jornada de 200 kilómetros.
En resumen, este Giro de Italia será más de lo mismo, con una estructura que no se aleja mucho de ediciones anteriores.
No obstante no pongamos el grito en el cielo, aunque en general la carrera sigue el mismo patrón de siempre, no cabe duda de que, al final, ahí estaremos para verla.
Imagen: FB Giro Italia




