Ciclismo
¿Por qué la Vuelta es la peor de las tres grandes?
En una comparativa previa de las grandes para 2025, la Vuelta sale perdiendo
Me apetecía hacer un batiburrillo de las tres grandes para el año que empieza, toda vez que el Giro de Italia ha presentado su recorrido y resumirlo junto al del Tour de Francia y la Vuelta a España.
Veréis por qué pienso que la Vuelta 2025 tiene el peor recorrido de las tres.
Giro de Italia 2025: Tradición y dureza final
El Giro de Italia 2025 seguirá el patrón tradicional de los años recientes, manteniendo una estructura bastante predecible: una primera semana para que pase lo menos posible, una segunda con algo más exigencia y una tercera semana que se definirá por los grandes puertos de montaña y los esfuerzos finales.
El recorrido se inicia en Albania, un lugar que, aunque no es tradicionalmente asociado al Giro, ofrece un inicio inédito y atractivo. La primera semana será relativamente tranquila, con una combinación de etapas planas y algo de dificultad moderada, lo que da paso a un comienzo sin sorpresas.
El objetivo durante los primeros días es permitir que ciclistas como Mathieu van der Poel puedan brillar antes de que la carrera se endurezca.
Este Giro incluye dos contrarrelojes, ambas relativamente cortas: una de 13 km al final de la primera etapa en Tirana y otra más interesante de unos 30 km en la segunda semana, que culmina en la Torre de Pisa. Aunque el kilometraje en contrarreloj no será especialmente significativo en la batalla por la general, sí podría tener algún impacto, ya que en los últimos años la lucha por el podio se ha visto afectada por las diferencias que marcan estas pruebas.
La verdadera dureza del Giro llegará en la segunda y tercera semana. Durante la segunda, los ciclistas enfrentarán etapas más largas, con más puertos de montaña que pueden alterar la clasificación general. Una de las etapas más emblemáticas de esta edición será una llegada en Siena, famosa por ser parte de la Strade Bianche, que si bien no afectará demasiado la clasificación general, siempre ofrece un espectáculo visual impresionante.
El final del Giro será una verdadera carnicería. Con una etapa inaugural que incluye un recorrido de 200 km y un desnivel de 5.000 metros en San Valentino, se promete una jornada que pondrá a prueba la resistencia de los ciclistas. Además, habrá etapas como la de Borlino, que incluye el temido Mortirolo, uno de los puertos más desafiantes, y la llegada a Champoluc.
El sábado de la última semana se correrá la jornada más épica, con una combinación de los puertos Finestre y Sestriere, el primero de ellos capaz de cambiar el curso de una carrera por sí solo.
Este final promete ser decisivo, y aunque el recorrido sigue un patrón clásico, la emoción siempre está garantizada.
Tour de Francia 2025: Sólo por el hexágono
El Tour de Francia 2025 se presenta como la carrera más sólida y con más alicientes de las tres.
Una de las principales novedades es que será una edición completamente francesa, sin traspasar fronteras hacia España o Italia, como ocurrió en otras ediciones. Esta decisión de los organizadores busca reivindicar la “francesidad” del Tour, 40 años después de la última victoria de un ciclista francés en la carrera. La competencia se desarrollará en territorio francés desde el principio hasta el final, lo que puede añadir una dimensión de patriotismo para los aficionados locales.
El recorrido del Tour 2025 está diseñado para ofrecer una buena combinación de etapas llanas, medias montañas y alta montaña, con los Pirineos y los Alpes como los puntos clave. En los Pirineos, la carrera presentará tres etapas muy exigentes, con una contrarreloj en Peraygudes, algo no visto desde el Alpe d’Huez en 2004.
El Tourmalet, Aspin, Pereysourde y Superbagneres serán los grandes colosos de los Pirineos, recordando a los aficionados los Tours de los años 80 y 90, con subidas históricas y escenarios míticos que podrían marcar la diferencia.
El Tour también incluirá una etapa en Mont Ventoux, uno de los puertos más icónicos. Aunque algunos críticos consideran que las etapas de este perfil son demasiado predecibles, la ascensión al Ventoux sigue siendo un reto significativo, y los corredores más fuertes deberán emerger.
En los Alpes, la presencia del Col de la Loze es uno de los puntos clave, ya que es uno de los pocos puertos que ha representado dificultades a Tadej Pogacar en el pasado.
Otros puertos legendarios como el Glandon y Madeleine estarán presentes, lo que añade sabor y desafío a la carrera.
En cuanto a la contrarreloj, el Tour 2025 mantiene un enfoque mínimo, con apenas 33 km de crono en total, lo que probablemente favorezca a los especialistas en montaña y corredores como Pogacar.
Sin embargo, el recorrido está lo suficientemente equilibrado en el reparto de dificultades como para mantener el suspenso durante las tres semanas.
Vuelta a España 2025: El recorrido más débil
Por último, el recorrido de la Vuelta a España 2025 ha generado gran decepción entre los aficionados, cosa que no me extrañay expertos.
Aunque la carrera arranca en Italia, lo que podría ser un atractivo para la internacionalización, el recorrido general es de los peores en muchos años.
La principal crítica recae en el exceso de etapas monopuerto, aquellas en las que la meta está situada al final de un único puerto de montaña. Este tipo de etapas, aunque espectaculares en cuanto a la visualización de los corredores, no ofrecen tanto juego táctico ni estrategia, lo que limita el espectáculo en la general.
Las etapas de Valdezcaray y El Morredero, con distancias relativamente cortas y pocos encadenamientos de puertos, dan la sensación de que los organizadores no han apostado por una verdadera dureza, como se veía en ediciones anteriores. A excepción de la etapa de La Farrapona, que intenta introducir algo de complejidad, las demás etapas carecen de las características necesarias para hacer de la Vuelta una prueba emocionante y completa.
A pesar de las críticas, se espera que Tadej Pogacar, si decide participar, pueda dar espectáculo, ya que es uno de los pocos ciclistas capaces de sacar rendimiento de este tipo de recorridos. Sin embargo, muchos ven este recorrido como una oportunidad perdida para renovar la imagen de la Vuelta y ofrecer una verdadera batalla de montaña.
Imagen: A.S.O. Unipublic





Gonzalo
16 de enero, 2025 at 11:23
Hay que ser más riguroso al analizar los perfiles, el mortirolo no se sube por su cara más dura y aunque es un puerto duro no tiene la trascendencia de cuando se sube por Mazo y decir que Sestriere es uno de los puertos más duros y legendarios del giro, cuando es un puerto de tercera es mucho decir, si que el Finestre es un puertaraco y las etapas de Champoluc y Brentonico son durísimas