Ciclismo
Respeto a Hindley, otra vez en el podio del Giro
Jai Hindley ha probado los tres puestos del cajón del Giro
El Giro de Italia ha vuelto a concluir con una certeza que no por repetida deberíamos normalizar.
Tenemos otra vez a Jai Hindley en el podio de la carrera.
El australiano ha probado las tres primeras plazas del Giro de Italia desde que en 2020 asombrara al mundo con aquella segunda plaza, solo superado por el británico Tao Geoghegan Hart, para luego regresar y ganarlo en 2022 en el último suspiro ante Richard Carapaz.
He oído y leído muchos comentarios estos días, muchos de ellos abiertamente despectivos, que lo tachan de corredor gris, sin progresión, falto de carisma y de perfil bajo.
Sin embargo, pocos corredores actuales pueden demostrar un palmarés tan sólido en una carrera tan complicada como el Giro.
Es cierto que la ronda italiana no siempre tiene la mejor de las participaciones, pero su intrincada forma de correr, la exigencia extrema que impone y la imprevisibilidad que se le presupone hacen que estar ahí tenga un enorme mérito.
Hindley ha llegado al podio como una hormiguita, sin hacer ruido.
La verdad es que cuando hay una gran vuelta con un ganador tan gigante, el resto parecen pequeñitos, pero no hay que dejarle de lado.
Ha conseguido subir al podio ante la competencia que había, pero como siempre digo, en las carreras primero hay que estar, y él ha estado.
Lo ha hecho, además, liderando a un Red Bull-Bora que tenía a Giulio Pelizzari, pero a quien sinceramente no acabo de ver para grandes vueltas como principal exponente.
El Giro es la carrera fetiche de Hindley, allí donde mejor se ha sentido.
No olvidemos que el australiano fue testigo directo del duelo entre Vingegaard y Pogačar en pleno Tour de Francia, llegando a vestirse de amarillo antes de reventar en el Tourmalet ante los ataques de los dos cocos.
Él, como otros muchos, es un ciclista que, aun teniendo un palmarés realmente meritorio, sigue quedando empequeñecido ante los dos gigantes con los que le ha tocado compartir tiempo.
Sin embargo, en esa forma tan sólida de correr que tiene, Hindley nunca desiste, siempre está ahí y acaba sacando la cabeza.
Esta vez lo ha hecho otra vez más para meterse en su tercer podio en el Giro de Italia.
En un equipo como Red Bull, donde las oportunidades no son muchas ante la presencia de grandes líderes, cualquier opción hay que aprovecharla bien, y si alguien sabe exprimir sus opciones, ese es Jai Hindley.






