Vincenzo Nibali
Tres momentos a los que agarrarnos ante la retirada de Nibali
Vincenzo Nibali nos deja obras eternas en el momento de su retirada
El anuncio de retirada de Vincenzo Nibali no entraba en el plan de muchos, pero no por ello puede dejar de sorprendernos.
El paso de página es obvio, las cosas se han complicado mucho para ciertos ciclistas, el cambio generacional en tres años, sólo tres, ha sido brutal.
No olvidemos que en 2019, Nibali a estas alturas de Giro se erigía en el gran rival de Roglic para acabar segundo en la general, sólo superado por Carapaz.
Desde entonces, poco o nada hemos tenido del siciliano que recordara el grandísimo ciclista que ha sido.
Un corredor que nos ha llenado de grandes momentos de ciclismo, aunque también de alguno de dudoso gusto, como esos remolques en los que ha sido cazado.
Sea como fuere hablamos de algo que hemos dicho más veces, Vincenzo Nibali es un ciclista de culto, un corredor de una época complicadísima, con rivales sobre el papel mejores que no le han impedido firmar un palmarés excelente.
De entre los grandes momentos de Vincenzo Nibali vamos a quedarnos con tres
El primero aquella famosa etapa del diluvio y el muro imposible en la Tirreno-Adriático de 2013.
Froome dominaba la general hasta que el siciliano armó el corte bueno con Purito y Sagan.
Los tres reventaron de tal manera la carrera que dejaron al inglés, muy torpe en esas circunstancias, atrás y sin opciones de defender un liderato que muchos le dimos seguro hasta el mismo final.
El segundo día que quiero destacar es el que considero mejor jornada de ciclismo del 2016, la etapa del Giro que entró en Francia para hacer alto en Risoul.
Nibali afrontaba el tramo final de la carrera con una desventaja cercana a los cinco minutos respecto a Steven Kruijswijk, un muro que no le quitó de minar y minar la resistencia del líder en la subida del Agnelo, en compañía de Esteban Chaves, para luego dejarle atrás en la bajada.
La imagen de la maglia rosa estampada en una pared helada junto al enorme trabajo de Astana, recordamos a Scarponi, en favor de Nibali, son cosas que nunca olvidaremos por tratarse de un monumento brutal al ciclismo.
Por medio de Tirreno y Giro, hacemos parada en el Tour y la famosa etapa de adoquines
Lars Boom figura en el palmarés, pero aquel Nibali que revienta a todos en cada empedrado fue demasiado para nuestros ojos.
Froome ni llegó a entrar en el pavés y Contador salió muy desplazado, tanto que no sé yo si hubiera podido remontar.
Y es que Nibali no tuvo la calidad y poder de Nairo, Froome o Contador, pero llevando la carrera al extremo, buscando las vueltas al rival, el siciliano ha sido un maestro.
La retirada de Nibali es uno de los titulares de la primera semana del Giro, sin duda que será un ciclista cuyo hueco no resulte nada sencillo llenar.





