Ciclismo
Van Aert, de vuelta y “huérfano” de Niermann
¿Cuánto más será decisivo Van Aert en el Tour?
Ya lo tenemos de vuelta: El regreso de Wout van Aert a la competición ha sido en la primera etapa del Tour Auvergne-Rhône-Alpes, dos meses después de su triunfo en la París-Roubaix.
Sin embargo, este retorno al asfalto no se produce en un escenario idéntico al de sus grandes éxitos pasados.
Leemos que ausencia de Grischa Niermann en el coche del director deportivo introduce un matiz de incertidumbre y cambio estructural profunda en el entorno del ciclista belga, quien ha reconocido abiertamente que le habría gustado seguir trabajando estrechamente con él en las carreras.
Niermann ha representado una pieza fundamental y un apoyo de máxima relevancia no solo en los momentos cumbre de la trayectoria individual de Van Aert, sino también en el engranaje colectivo de todos los corredores de la escuadra neerlandesa.
Como dijimos su salida altera un grupo técnico que hasta ahora había funcionado de manera casi milimétrica en la gestión de las grandes citas del calendario internacional.
Este parón competitivo de Van Aert, cuyo nombre no se pronunciaba en los dorsales desde el mes de abril, se define como el paso previo e indispensable para afrontar su nuevo y gran objetivo de la temporada: el Tour de Francia.
La ronda gala constituye el escenario donde el corredor belga ha ofrecido siempre su rendimiento más óptimo y brillante, acumulando un palmarés que incluye victorias de etapa determinantes, jornadas vistiendo el maillot amarillo y un protagonismo constante en carrera.
En la próxima edición del Tour de Francia, la figura de Van Aert volverá a ser un elemento completamente clave para las aspiraciones de Jonas Vingegaard.
El belga asume de nuevo la condición de ser el mejor gregario del mundo, una faceta en la que su rendimiento resulta diferencial para el equipo.
Las miras de la formación y del propio ciclista están puestas en conseguir que sea un corredor omnipresente en todos los terrenos, una función vital para la defensa de los objetivos generales del Visma, ahora obligados a adaptarse a la nueva dirección desde el coche tras la marcha de Niermann.






