Ciclismo
Visma no sólo pierde talento en la carretera
Cada éxito de Visma se acompaña de la salida de una figura clave
Recordaréis las estructuras que lo que antes era Visma, el Jumbo, logró reunir en el Tour de Francia no hace tanto tiempo.
Bloques memorables, alrededor de Vingegaard, de esos que recordamos sí o sí por escribir la historia.
Poco a poco Visma ha ido perdiendo poder en la carretera, es un tema de “dineros” nos llega, y ahora cunde la sensación de que en el staff se pierde gente valiosa.
El proyecto de dominio absoluto que el Visma construyó durante años empieza a dejar al descubierto las costuras de su propia estructura organizativa.
La confirmación de la salida de Grischa Niermann rumbo al Lidl-Trek no es un movimiento aislado en el tablero del WorldTour, es la continuación de una fuga de cerebros que cuestiona la infalibilidad del modelo de gestión del equipo de Richard Plugge.
La marcha del director técnico alemán se suma a la sonada pérdida de Merijn Zeeman a finales del año pasado, desmantelando de forma progresiva la cúpula que planificó el histórico triplete de grandes vueltas en una misma temporada.
Niermann, vinculado al bloque neerlandés desde el año 2017 y consolidado como el principal estratega de carrera tras la marcha de Zeeman, ejercía un rol fundamental en el engranaje del equipo. Su marcha rompe una línea de continuidad clave, sobre todo por su estrecha relación con el jefe de filas de la escuadra, Jonas Vingegaard.
La reacción oficial del mánager general, Richard Plugge, refleja el impacto de la noticia al reconocer abiertamente su sorpresa y decepción ante la llamada en la que el técnico alemán comunicó su decisión de cambiar de aires.
Como consecuencia inmediata de esta ruptura contractual, la dirección del Visma ha adoptado una postura tajante de cara a los objetivos inminentes de la temporada. Niermann ha sido apartado de las funciones que iba a desempeñar en el próximo Tour de Francia, una cita crucial donde el equipo defiende sus intereses con Vingegaard.
El puesto de jefe de competición será asumido por Marc Reef a partir de septiembre, aunque este técnico ya asumirá galones y liderará la parcela deportiva en la ronda gala junto a Arthur van Dongen, Frans Maassen y Jesper Mørkøv.
Esta reestructuración forzada pone a prueba el sistema de gestión interna que el Visma implementó para blindar su organización frente a la pérdida de figuras de referencia.
La marcha de Niermann altera también las dinámicas de un mercado de fichajes ,en el que Lidl aparece en todos los renglones, una parcela compartida directamente con el mánager general y en la que Reef comenzará a aportar su criterio de forma inmediata.
El equipo se ve obligado a recomponer su puente de mando en mitad de la campaña para demostrar que sus éxitos dependen de un método colectivo y no de los nombres propios que se marchan a reforzar a bloques rivales directos en el pelotón internacional.






