Ciclistas
La selección española no compareció al mundial de fondo
Para la selección española el ritmo y nivel del Mundial fueron excesivos
El balance del Mundial de ciclismo en Canadá nos deja una conclusión amarga respecto a la selección española: su absoluta invisibilidad en la prueba en línea.
Tras analizar en días anteriores la contrarreloj y el papel de Iván Romeo —campeón del mundo sub-23 que aún busca asentarse entre los mayores—, la realidad de la prueba de fondo masculina fue durísima.
España se quedó sin opciones ni aspiraciones de medalla muy pronto.
Juan Ayuso volvió a firmar la mejor actuación del equipo, calcando casi el guion de Kigali hace un año, rozando el top 10.
Sin embargo, la sensación visual fue de simple supervivencia: remar agónicamente para no perder rueda en el grupo principal.
Llama la atención que hombres como Remco Evenepoel cedieron terreno antes, pero terminaron junto a él o incluso por delante.
A Ayuso le pasó factura el ritmo infernal marcado por la selección francesa desde lejos, con Bruno Armirail destrozando el pelotón.
Escuchar hablar de pájaras a estas alturas revela que el ritmo superó cualquier previsión.
Entre los desfallecimientos denunciados por Evenepoel, los calambres del joven Paul Seixas y el propio sufrimiento del alicantino, Ayuso se une a la nómina de decepcionados en Montreal.
Esta carrera pone casi punto final a una temporada de transición incómoda, mientras su estructura en Lidl-Trek sigue sumando fichajes y apretando la competencia interna.
Del resto del bloque español, nada de nada.
El trabajo de contención galo anuló cualquier atisbo de fuga o estrategia previa.
Presenciamos un Mundial extraño, donde la escapada matinal fue absorbida muy pronto en el circuito para dar paso a la batalla entre los grandes capos, con Mathieu van der Poel acelerando la carrera. España cuenta con corredores para estar en ese grupo selecto junto a los Roglič o Quinn Simmons, pero la alineación llegó pasada de vueltas, fatigada o desconectada mentalmente.
Enric Mas desconectó a las primeras de cambio e Iván García Pierna, habitual en las fugas de Tour y Vuelta, pasó completamente desapercibido.
La selección dirigida por Alejandro Valverde desde el vehículo se vuelve a casa con un expediente en blanco y la sensación de que se llevó a gente muy tostada.
España sencillamente no compareció el domingo en Montreal, desluciendo el buen papel mostrado días atrás en el medallero global.
Imagen: RFEC








