Tadej Pogacar
Dosificar a Tadej Pogacar
La lectura de la Tirreno es que a Pogacar no se le permite salir sin más
En la Tirreno de las maravillas, Tadej Pogacar fue la guinda, un ciclista que parece de videojuego, que lo hace fácil lo difícil y sublime, lo sencillo, y cuyo calendario ahora mismo es de interés público y general.
Esloveno de 22 años , en el World Tour hace dos, lo más atrás que ha quedado en una vuelta por etapas fue la sexta plaza de la última Itzulia, 2019, pues trabajó en favor de Daniel Martin, entonces en el UAE.
Deberíamos decir todas las generales de Pogacar 😉 https://t.co/wrZHTHcDGP
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) March 16, 2021
Este monstruo es Tadej Pogacar y no son pocos los que nos preguntamos cuánto va a durar, corriendo de esta manera, disputando desde la primera carrera y no sólo eso, yendo a ganar y hacerlo.
Lo vimos en el UAE Tour, también en Tirreno, a Tadej Pogacar no se le permite salir a rodar, el objetivo de ganar se da por descontando.
En el UAE Tour existía el compromiso con el mecenas del equipo, el mismo que sostiene ese contrato a lago que ha firmado y sobre el que existe un baile de cifras.
En la Tirreno, Pogacar se jugaba varias cosas, primero marcar terreno frente a rivales que seguramente se le cruzarán este y otros años y luego el título en una de las mejores carreras de la campaña, entrar a formar parte de grupo en el que figuran Nairo, Contador y Nibali, entre otros y escogiendo ciclistas en cuyo espejo el esloveno seguro que se mira.
Sea por lo que fuere al jovencito imberbe siempre se le impone el horizonte del triunfo.
Ahora bien, estos esfuerzos tienen un coste y sobre lo que le implique hay mucha gente opinando.
Hace unas semanas, Matxin lo explicó cuando nos adelantó que le evitaba estar en Valencia pues no se podía dar el 110% en cada carrera en la que tomara la salida.
Y ello llevando el dorsal uno.
Tras Tirreno, Pogacar “cuelga” el dorsal hasta Itzulia, donde estará con los ganadores de Vuelta y Giro para luchar por suceder a Ion Izagirre, luego Árdenas, sin Amstel, más Dauphiné, antes de las dos grandes que quiere acometer este año: la defensa del Tour y el asalto de la Vuelta que concluyera segundo hace dos años.
Dosificar al “soldado Pogacar” es la norma, que cuando salga al redil lo haga para ganar o ser protagonista y luego repliegue.
Cuando nos preguntamos por la caña que se meten estos chavales, olvidamos con frecuencia la legión de preparadores, analistas, psicólogos, especialistas en rendimiento y médicos que tienen detrás, un séquito que es la base de su éxito y encargado de sacar conclusiones del “big data” que genera en cada pedalada.
Pogacar no está solo, aunque al podio sólo suba él.
Imagen: FB deTo Gir



