Ciclismo
Indurain y Pinarello: una ruptura histórica
Que Indurain se desvincule de una firma como Pinarello no es una noticia más
Tengo por casa una camiseta de Pinarello que me dieron en el Giro 2019 en la que la marca relataba ciclistas que habían ganado, hasta aquel entonces, la corsa rosa sobre una de las máquinas con la firma de la familia de Treviso: Fausto Bertoglio, Giovanni Battaglin, Franco Chioccioli, Miguel Indurain y Chris Froome.
Claro que en ese momento no se habían producido aún las victorias de Tao y Bernal que vendrían después.
Pinarello es una marca de bicicletas de origen en Treviso que sin duda pone Italia en el mapa mundial de gran fabricante de bicicletas con esa curiosa historia que relatamos hace un tiempo.
Miguel Indurain ha firmado casi todos sus grandes éxitos sobre una bicicleta Pinarello, acuñando la “Espada” como guinda a una relación que guarda una historia llena de excelencia y grandes logros, una historia que siguió tras la retirada del ciclista.
Sobre ella ganó cuatro de sus cinco Tours, dos Giros, el oro olímpico, el arcoíris de contrarreloj,… una simbiosis que durado otro cuarto de siglo, con el corredor ya retirado.
Una relación sólida que se ha roto…
Miguel Induráin ha dejado de ser un hombre @Pinarello_com , marca con la que estuvo toda su carrera profesional (excepto el Tour 91) #ciclismo
Miguel Induráin cambia de marca, de Pinarello a Scott https://t.co/mNvwV9fMNb— luis guinea (@luisgui2) March 16, 2023
Como dice Luis Guinea en su artículo, a Indurain no le gusta el “nuevo aire” que ha tomado la marca tras ser adquirida hace unos años por un fondo de inversión.
Recuerdo que aquella fue una noticia que me llamó la atención.
Ver a Pinarello en un entramado en el que están, entre otras, marcas como Louis Vuitton, no sé hasta qué punto podía ser coherente con la historia y tradición de la marca nacida en Treviso…
Hoy poco queda de pequeño y humilde en Pinarello, una marca que se ha convertido en orfebre mundial de bicicletas con un “savoir faire” que le ha valido el reconocimiento “world wide”. Y el último paso en esa sofisticación lo encontramos en el interés por comprar Pinarello por parte de las siglas LVMH, o lo que es lo mismo el conglomerado que gestiona marcas como Louis Vuitton, Moet Chandon, Guerlain, Tag Heuer o Loewe, es decir un trasatlántico del lujo queriendo meter bicicletas a porfolio, algo que realmente abruma por lo que significa.
Esto es un párrafo que escribí hace tiempo, hace unos años, un poco catastrofista pero por lo visto, algo de razón tenía.



