Ciclismo
Gante-Wevelgem: Pedersen muestra el camino
La victoria de Mads Pedersen en la Gante-Wevelgem es un manual para luchar contra Van der Poel
Una carrera así, como la Gante-Wevelgem necesita de muchas otras cosas que no sólo la fortaleza física y mental que muestra Mathieu Van der Poel y Mads Pedersen ha sabido cómo hacerlo.
Triunfo redondo, sin fisuras y de inicio a fin del excampeón del mundo danés que tiene algo muy propio de él, meterse en la fiesta de terceros cuando pocos cuentan con él.
Y eso fue lo que sucedió.
48 horas después del tremendo éxito en Harelbeke, nadie podía apostar por otra cosa que no fuera el éxito de Mathieu Van der Poel.
Pero la Gante-Wevelgem es la menos flamenca de las clásicas flamencas y eso lo sabe Pedersen.
El danés hizo todo lo que se debía hacer y además muy bien.
Destrozó las opciones de Van der Poel de forma sibilina, sutil y suave, pero efectivo, en cada kilómetro consumido.
Primero se apoyó en el bloque del Lidl Trek.
Todos mirando al Visma, pero los del supermercado van como motos.
Rodearon a Van der Poel en su primer gran ataque, e incluso sobrevivieron al percance mecánico de Jasper Stuyven.
Luego supieron quemar con tino la baza de ese superclase llamado Jonathan Milan, inmolándose para ir sumando cansancio en las piernas de Van der Poel.
Para al final, fiarlo todo al mejor Mads Pedersen que se han enfrentado al actual propietario del maillot arcoíris.
No sólo le aguantó, que también le puso en apuros en el paso final por el Kemmelberg.
Pedersen sabe que esto no es Harelbeke, tampoco De Ronde, es consciente que las cosas se juegan en otros aspectos, en otras cosas, y que dominarlas es clave para eso, llegar hasta el final con opciones y acabar rematando.
Van der Poel siguió a lo suyo, y creo que erró
Esta vez, haberse plantado y dejarle la tostada a su compi de escapada podría haberle dado opciones a su equipo, con Jasper Philipsen por detrás, pero quiso ir hasta el final y Pedersen en un sprint a cara perro es un rodillo, algo consistente y sólido que caba por reventarte las piernas.
Segunda Gante-Wevelgem para Mads Pedersen en cuatro años, no es casualidad, el fruto de un ciclista excepcional que saca la cabeza en medio de una generación de auténticos gigantes, aunque mucho me temo que todo esto que hemos visto hoy, en un escenario más duro y exigente como el Tour de Flandes, seguramente necesite de algo más ante el auténtico especialista en estas lides, el monstruo Mathieu Van der Poel.
Imagen: @GentWevelgem




