Ciclismo
¿Cuánto está dejando de ganar Remco Evenepoel?
Remco Evenepoel acumula seis podios en monumentos
A sus 26 años, Remco Evenepoel ya nos permite trazar un primer balance de una trayectoria que, por precoz, corre el riesgo de ser analizada con una ligereza.
Hablamos de aquel juvenil que asombró al mundo remontando un percance mecánico para vestirse de arcoíris y que hoy, tras ocho temporadas en la máxima élite, ha moldeado una carrera deportiva de una solidez incuestionable.
Ya lo advertimos en su momento: el ciclismo actual necesitaría cien corredores como él para multiplicar el espectáculo hasta el infinito.
Su carisma, guste más o menos, reside precisamente en esa transparencia gestual, en esos desplantes pidiendo relevos de forma insistente o en su enfado visible cuando la colaboración ajena no está a la altura de su ambición.
Son rasgos que, lejos de ser defectos, definen a un deportista de un talento volcánico y una ambición que no entiende de medias tintas.
Evenepoel es, por encima de todo, un valor seguro en cualquier escenario.
Lo hemos vuelto a comprobar en esta última Lieja-Bastogne-Lieja.
No ganó, pero su forma de influir en el desenlace fue importante.
Supo darle la vuelta a una situación comprometida con una corte casi de salida que no solo le permitió rodar mucho cabeza, sino que obligó al UAE de Tadej Pogačar a quemar naves mucho antes de lo previsto, concretamente antes de llegar a la Redoute.
Verle luchar por esa tercera plaza en el podio, firmando así su sexto cajón en un monumento, nos obliga a reflexionar sobre qué sería de su palmarés si no le hubiera tocado coincidir en el tiempo con los monstruos que dominan la época actual.
Es cierto que Remco no ha ganado todas las carreras que proyectamos sobre él hace un lustro, pero jamás le ha perdido la cara a la competición.
Se vacía en cada entrega.
Ganó dos veces en Lieja, sí, aprovechando las circunstancias de carrera como la ausencia por fallecimiento de su suegra o la caída de Pogačar, pero es que la historia la escriben quienes están allí para disputarla.
En las dos últimas ediciones de Lombardía ha sido el principal rival del esloveno, igual que lo fue en el Tour 2024, donde su tercer puesto confirmó una versatilidad estadística nada sencilla de gestionar.
A día de hoy, seguimos sin saber si su hábitat natural son las grandes vueltas, los monumentos o sólo las cronos, pero mientras desciframos el enigma, él sigue sumando en un ciclismo donde aterrizar en el podio es ya una heroicidad.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters






