Remco Evenepoel
Hay mucho de bueno en Remco Evenepoel
Es muy pronto para decir que Evenepoel no va a ganar una grande
Remco Evenepoel entra y sale de la actualidad al ritmo que compite o no.
Vamos camino de los tres años de aquel tortazo que le dio al ciclismo en Donosti y la vida del pequeño Remco ha sido una montaña rusa de sensaciones y opiniones, no siempre de la mano, no siempre alineadas, pero sí al unísono.
Desde entonces, a Remco le hemos visto de “nuevo Merckx” a otro buen ciclista, pasando por todos los escalones de cariño y apuestas posibles.
En todo caso, una cosa es cierta, como dice Alix, lo que hizo Remco en San Sebastián, un joven, tan joven, a esa edad, ganar a esa gente y ese nivel de carrera, sólo lo hizo Remco.
Cada carrera en la que Evenepoel toma parte es una lotería de pronósticos y opiniones que no deja indiferencia.
A mí personalmente, nunca me han gustado esos modos altaneros, quizá por clásico, por pensar que las cosas tiene una forma de hacerse y hay jerarquías.
Sin embargo, ello no quita, que no admita que es un ciclista especial, incluso cuando no gana vueltas por etapas.
Porque es la pregunta del millón que surge y vuelve a las pantallas cada vez que el belga se inscribe en una carrera.
¿Es Remco Evenepoel un ciclista de vueltas por etapas?
Yo creo que si no lo es, podrá serlo, a veces se nos olvida que sigue siendo un crío y que su tiempo en este deporte no es excesivo.
Es decir, margen tiene, todo el que él y los que le rodean quieran darse.
A la vista está que una vuelta World Tour no es una de las que ya tiene en el palmarés.
Cierto es que ganó Polonia por aplastamiento en 2020, pero desde entonces encadena sonoras derrotas en cada WT en la que se implica: desde Tirreno, en la que quiso jugar de tú a tú a Pogacar, a Suiza, pasando por Itzulia.
Una de las dudas que tuvimos los días de miel y laurel para Remco residía en saber cómo se tomaría las derrotas.
Este año le están viniendo unas cuantas, y el tío, sí, las va encajando con un estoicismo que no le saca de las quinielas.
Las etapas de cierta dureza se le hacen bola, pierde opciones de la general pero acto seguido demuestra poder de reacción, como la fantástica etapa que se casca en Arrate, que posiblemente no fuera la mejor planteada tácticamente, pero le valió el halago del personal.
Y a los pocos días fue rey de Lieja.
En Suiza, no estuvo delante en las etapas duras, incluso con la criba del Covid, no ha sido ni top ten, pero se ha llevado una crono a la “buchaca” que engorda un palmarés que va tomando piezas desde la Volta a Valencia.
Evenepoel no ha ganado Suiza, como ganó Noruega, ni Tirreno, como hizo en Valencia, pero sigue haciendo cosas interesantes, es un ciclista que apetece ver y quiere seguir creciendo.
Porque sigue habiendo material bueno en esas piernas y porque aún puede progresar, yo no diría muy alto que Evenepoel no va a ganar una gran vuelta o incluso otra del World Tour, sigue siendo un libro en blanco, y sorpresas, el ciclista que algunos dicen ver gordito, seguro que alguna nos depara.





