Ciclismo
Tres gigantes del ciclismo italiano: Bartali, Coppi y Magni
Decir Bartali, Coppi y Magni en Italia es hablar del corazoncito del ciclismo transalpino
A propósito del Giro, quería hablar de tres nombres inmortales que marcaron a fuego la historia del ciclismo mundial: Gino Bartali, Fausto Coppi y Fiorenzo Magni.
Tres campeones cuyas hazañas trascendieron la carretera para convertirse en leyenda, tres ciclistas que hoy siguen estando muy presentes en este país.
Gino Bartali, conocido como Il Ginettaccio, fue mucho más que un campeón sobre la bicicleta
Conquistó dos Tours de Francia, tres Giros de Italia, cuatro Milán-Sanremo, tres Giros de Lombardía y acumuló 91 victorias a lo largo de su carrera.
Pero su grandeza no terminó en el asfalto. Durante la Segunda Guerra Mundial, salvó a más de 800 judíos italianos del horror nazi, transportando documentos falsos ocultos en su bicicleta.
Nunca habló de ello, simplemente decía: “En la vida, esas cosas se hacen y basta”.
Fue reconocido como Justo entre las Naciones por Yad Vashem, además de recibir las más altas distinciones civiles italianas. Sus duelos con Fausto Coppi en el Giro de Italia fueron memorables y quedaron grabados como los más bellos de la historia.
Tras retirarse, dirigió al equipo San Pellegrino y fue comentarista de la RAI.
Falleció en Florencia en el año 2000, dejando una huella imborrable en el corazón de su país.
Fausto Coppi, nacido en Castellania, fue apodado Il Campionissimo por méritos más que sobrados
A los ocho años ya pedaleaba como repartidor, y en 1937 fue descubierto por Biagio Cavanna.
Fue el primer ciclista en ganar el Giro de Italia y el Tour de Francia en el mismo año, rompió el récord de la hora en el velódromo Vigorelli con una marca de 45.871 km —que duró 24 años— y se convirtió en el ídolo de una generación.
Ganó cinco Giros, dos Tours, una París-Roubaix, una Flecha Valona y muchos otros títulos.
Su unión con la bicicleta Bianchi fue icónica durante una década.
En 1949, protagonizó una de las gestas más impresionantes del ciclismo: una escapada de 192 km en solitario durante el Giro. La frase “Un hombre solo al mando, su maillot es blanco y celeste. Su nombre, Fausto Coppi” quedó para siempre en la memoria colectiva.
Murió prematuramente, víctima de la malaria, en 1960.
Fiorenzo Magni, conocido como el Tercer Hombre, vivió a la sombra de Bartali y Coppi, pero brilló con luz propia.
Nacido en Vaiano en 1920, ganó tres Giros de Italia y fue el único ciclista italiano en conquistar tres veces consecutivas el Tour de Flandes, lo que le valió el apodo de Leone delle Fiandre.
Fue campeón de Italia y el primer corredor en ganar etapas en las tres grandes vueltas en distintos años. Su carrera estuvo marcada por la valentía, como en el Giro de 1956, cuando corrió con una fractura de hombro, sujetando el manillar con un tubular entre los dientes. A los 35 años, fue el ganador más veterano del Giro.
En 2004 recibió el Collar de Oro al Mérito Deportivo, y falleció en 2012 a los 91 años.
Tres hombres, tres estilos, un mismo legado: haber elevado el ciclismo a una epopeya de coraje, talento y humanidad.
Italia, y el mundo, jamás los olvidarán.






