Ciclismo
Tour 2022: Hoy nos han devuelto el Ciclismo
El vuelco de Vingegaard en el Tour 2022 es una gran noticia para el ciclismo
El otro día di cuenta de una realidad que se ha hecho tangible, a mi entender, en los últimos años y que no me parece buena para el ciclismo: el Tour de Francia iba situando cada vez menos etapas importantes en fin de semana y en este 2022 teníamos la prueba.
Era una realidad que escondía una queja que iba más allá, el lamento de ver como el Tour de Francia pasaba y pasaba ediciones sin tener una etapa de verdad, de esas de las que echar mano cuando hablas de ciclismo histórico y de verdad, de esas que le iluminan el recuerdo y te hacen sentir bien.
Por que el ciclismo de grandes concentraciones, de vatios, de superequipos parecía haberse olvidado de la realidad que le hizo grande y admirado entre tanta gente, entre otros, servidor.
El ciclismo es emoción, riesgo, también estrategia y gestión de fuerzas pero principalmente algo para recordar y guardar…
Eso nos han dado hoy los ciclistas en la vuelta al Granon, el Tour 2022, el mismo que echábamos por tierra en Dinamarca, nos ha devuelto el ciclismo, el del trabajo colectivo, el de los valientes y también el de las pájaras, y con ellas la incertidumbre.
Cabe admitir y poner en valor lo que ha hecho el Jumbo Visma, algo muy alejado a lo que sucede con estas grandes estructuras que se dotan de lo mejor del mercado para defender y mantener y casi nunca para atacar.
Ha sido brutal, memorable, desde el kilómetro cero, la labor de Van Aert y Laporte, el trabajo coral de éste con Roglic en la cima del Télégraphe, en el momento clave de la jornada.
A toro pasado está muy claro: @TamauPogi debió dejar ir a @rogla y esperar a sus gregarios fijándose solo en la rueda de Vingegaard. Con Roglic tenía margen por el tiempo perdido y porque se le veía no ir tan fino. Lo importante del mensaje es lo primero: "a toro pasado"
— jorge quintana orti (@JQuintana76) July 13, 2022
Luego la acción conjunta de Roglic y Vingegaard para sembrar en el cuerpo de Pogacar la semilla de la altura, el cansancio y el posterior desfallecimiento.
Porque no tiene sentido juntar un ocho como el del Jumbo para verlas venir y encajar los golpes.
El ciclismo silvestre que nos han propuesto en el mil veces fumado Galibier ha sido algo que entronca con los grandes días del Tour de Francia.
A la vista de lo que estaban haciendo estos chicos, a la vista de la perfección que estaban alcanzando -Van Aert cambiando de bicicleta en la cima del Galibier para rodar mejor en la aproximación al Granon-, a la vista de esa agresividad que anticipaba reventadas en el puerto final… a la vista de todo eso, no queda otra que inclinarse y dar las gracias.
Hasta que entró Enric Mas, el 14, todos lo han hecho de uno en uno, en una jornada de héroes, de auténticos supervivientes en la red del circo ciclista más grande del mundo.
Hasta que entra Enric Mas 14 tíos comparecen solos en la cima del Granon. Una clasificación para enmarcar #TDF2022 pic.twitter.com/7JejJcXT8U
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 13, 2022
Es difícil no emocionarse con un chaval que representa lo que refleja Vingegaard, trabajo, sacrificio extremo y honestidad, como es imposible no sentir lástima por el varapalo que le cayó a Pogacar, completamente desproporcionado e inesperado.
Estamos esperando ver su reacción, si el puto bicho no sigue mermando a su equipo y, por ende, a él mismo.
Pero es que no fueron solo ellos.
Nairo Quintana volvió a las andadas, nueve años después de explotar en el Tour, tanto tiempo después de sus mejores días.
Romain Bardet, un ciclista admirable en cualquier circunstancia, Geraint Thomas, debilidad de la casa…
Nos queda medio Tour, lo primero de todo Alpe d´Huez, y un deseo, que Tadej descanse bien y recargue pilas, nos negamos a creer que aquí acaba todo.
Imagen: A.S.O./Charly Lopez





