Ciclismo
El valor de Jonas Vingegaard en la historia del ciclismo
La importancia de Jonas Vingegaard no se mide sólo por su palmarés
La cuarta gran vuelta de Jonas Vingegaard ya es una realidad. Con dos Tours, una Vuelta y un Giro de Italia en su palmarés, el danés se ha instalado definitivamente en la historia dorada del ciclismo.
Es el mismo corredor que se emocionaba ante la incondicionalidad de su hinchada en la Grand Départ de Copenhague en 2022, tres semanas antes de doblegar a Tadej Pogacar y conquistar su primer Tour de Francia.
Sé perfectamente que el nórdico no es la niña de los ojos de muchos aficionados, que despierta antipatías y que es visto por algunos como el frío antídoto a uno de los grandes monstruos de la historia de este deporte, el esloveno.
Sin embargo, es ahí donde quiero marcar la verdadera importancia de su figura. Jonas Vingegaard ha evitado un dominio total y un monopolio granítico en el ciclismo actual.
Es, sin duda, el corredor con más mérito del pelotón, respaldado por un gran equipo pero, sobre todo, capaz de plantarse ante un ciclista de época en cuyo palmarés ha logrado generar un agujero de dos Tours de Francia.
Dos derrotas que, además, obligaron a Pogacar a redoblar su apuesta y no parar de mejorar.
Con este triunfo, Vingegaard entra en el club de los garantes de la triple corona, alcanzando el mismo estatus histórico que Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.
No es un hecho cualquiera.
Si miráis con atención ese listado, comprobaréis que es un logro que vemos cada quince o veinte años de media, lo que habla de la tremenda dificultad de la gesta.
Ahora nos queda mirar cuándo logrará Pogacar su primera Vuelta a España para ingresar en este mismo club.
Volviendo al danés, Vingegaard ya sobrepasa las 50 victorias profesionales.
Es un corredor a la antigua, de los que criba minuciosamente sus objetivos y huye de la omnipresencia de su gran rival.
Mide sus esfuerzos al milímetro y en el camino construye un palmarés que le sitúa muy arriba en la historia de las vueltas por etapas, acumulando éxitos en Tirreno-Adriático, París-Niza, Dauphiné, Volta a Catalunya, Itzulia e incluso Polonia.
Ahora viene la pregunta obligada.
Del uno al diez, en qué forma está y qué punto de preparación tiene exactamente.
Quedan cinco semanas para el Tour de Francia y la gran incógnita es dónde pondrá Pogacar la apuesta y si volverá Vingegaard a ser capaz de seguir todos sus ataques como hizo en 2022 o 2023.
Yo espero sinceramente que sea que sí, porque cuando Pogacar encuentra a un Vingegaard a su nivel, el espectáculo se dispara.






