Ciclismo
El Tour 2022, sin grandes etapas el fin de semana
Los fines de semana siempre han tenido grandes etapas del Tour
Soy consciente que el Tour de Francia tiene una potestad para hacer deshacer a su antojo que nadie tendría XXX de aplicar en sus carreras, sin embargo llama la atención que el en diseño de esta edición de 2022 las grandes etapas estén fuera del fin de semana.
No sé si tendrá que ver o no, pero como en los Sanfermines, creo que el público, más bien, el colapso de público, juega a favor de un diseño que a los clásicos nos deja con mal sabor de boca.
El otro día, con la etapa del pavés, comentamos que ya está bien que el público influya en el resultado de las carreras, tirando a un ciclista o entorpeciendo a otros.
Ya no es cuestión de suerte o no, es una forma de saltarse a la torera normas que no están escritas pero que son de sentido común.
Asomarse mucho a la cuneta, correr al lado de los ciclistas, encender bengalas y otras mierdas son un peligro común en las grandes etapas del Tour y eso se ha querido evitar en 2022.
Por eso vemos que los grandes encadenados de los Alpes y que las descafeinadas etapas de los Pirineos tendrán lugar entre semana.
Para sábado y domingo se quedaron las etapas danesas, la llegada a Châlet, etapa alpina sin el pedigrí de Alpe d´Huez, y la cima de Mende, omitiendo la traca final de crono y París.
Servidor, que lleva muchos años viendo Tours, recuerda grandes etapas de fin de semana en el Tour.
Recuerdo la salida con retraso de Perico en el Tour 89, que fue en sábado.
Menuda decepción aquel día.
Ese es posiblemente mi primer recuerdo nítido de gran ciclismo en el Tour, un fin de semana.
Si recogemos cable hacia el presente, quedan etapas en Alpe d´Huez, las victorias de Pantani e Iban Mayo fueron en domingo, día del señor.
El Mont Ventoux también fue un clásico de domingo, en 2002 cuando Armstrong aplanó el monte pelado y el 2013, el día que Froome pasó a molinillo, sentado y sembrando absurdas sospechas de un motor ante Contador y Nairo.
Con la que se lió en 2016 como para volver al gigante provenzal en fin de semana.
Pero no sólo eso.
El tercer fin de semana del Tour de 1992 acogió la memorable etapa de Sestriere, en sábado, y la de Alpe d´Huez, en domingo
El quinto Tour de Indurain tuvo la jornada de Lieja en sábado, lo mismo que el horrible día de Les Arcs,
Un año, dos sábados y qué sensaciones tan contrarias.
1, en domingo y Miguel Indurain logró su primera crono en Alençon, en sábado.
Son ejemplos, cogidos al azar de lo bonito que es ver gran ciclismo en el Tour, los fines de semana, ciclismo que el año pasado tuvimos entre las etapas de Grand Bornard, Tignes y Andorra, pero que en ocasión queda en blanco…





