Ciclismo
¿Será la Vuelta de Sepp Kuss?
Si limita su “día malo”, Sepp Kuss puede acabar muy arriba en la Vuelta
Sin duda que la de Javalambre pasará al libro de 2023 como una de las mejores jornadas de ciclismo del año.
No sé por eso, durante el transcurso de la jornada, en qué momento alguien pensó que dejarle más de tres minutos a un ciclista como Sepp Kuss iba a ser un buen plan para conquistar la Vuelta.
Jumbo estuvo, como otras tantas jornadas, excelso, desmontando esos cabreos que a veces infunde en la afición, ojo que lo neerlandeses llevan ya un buen puñado de grandes días.
En todo caso volviendo sobre Kuss y lo que pueda depararle la Vuelta, creo que muchos estamos con la duda de hasta dónde llegará el americano estas tres semanas.
¿Quiere Sepp Kuss disputar una gran vuelta?
Pues es algo que depende el día ni él mismo tiene claro.
En dos conversaciones que tuvimos en nuestro podcast con él nos ha dado impresiones diferentes según le pilláramos.
El año pasado, justo antes del descanso invernal, Sepp no se borraba para una hipotética general.
Este mismo año, en la previa del Giro y con la jefatura de Primoz Roglic bien marcada, dudaba en su una grande estaba en sus posibilidades.
Que no lo tiene claro, que no se ve con la concentración necesaria, que siempre tiene un día malo.
Razones muy humanas para echar balones fuera.
Yo creo que ahora mismo, tras lo de Javalambre y a la vista de la ventaja adquirida, no le descarto para nada, aunque dos cosas juegan en su contra: lleva dos grandes en las piernas, dos grandes en las que no ha desconectado, pues en ambas ha hecho buenas generales (habría sido top 10 en el Tour de no haber mediado caída) y está con los dos jefaos Vingegaard y Roglic, tras él.
Dicho esto, hay alg9 indiscutible en Kuss, y es que haga lo que haga se ha ganado el cariño y favor de la afición.
Su eterna sonrisa, a veces mezclada con conatos de carcajada, su desenfado en las distancias cortas y su forma de entender este deporte (la bicicleta por y para todo) le confieren un carisma especial en carrera y fuera de ella.
Hablando con él, detectamos una persona que está en el negocio por un cariño infinito por su oficio, si no fuera ciclista profesional, sería cualquier otra cosa, pero posiblemente vinculado a la bicicleta, sólo que tiene un talento innato para la escalada y el brillo sobre la bicicleta que le permiten ser un verso libre en este ciclismo tan profesionalizado.
La Vuelta con Kuss ya ha ganado, y éste ya ha tenido su pedazo del pastel, a partir de ahora, todo lo que venga será un premio.
Imagen: UNIPUBLIC / SPRINT CYCLING AGENCY





