Ciclismo
Vuelta: Sepp Kuss y la velocidad de las balas
Sepp Kuss es la primera bala de Jumbo para la Vuelta
Este no es un terreno de altísima montaña, no son los Alpes, tampoco Asturias ni Andorra, es un terreno horrible, precioso para el espectador y ciclista que sale a gozarlo, pero matador para quien compite en un día como el de hoy, en la llegada de Javalambre en la Vuelta que, tras Angel Madrazo, inscribe el nombre de Sepp Kuss.
Ayer mismo, elucubrábamos sobre el hateo que a veces despierta el Jumbo Visma, el equipo de equipos ahora mismo, que vino a la Vuelta con la idea de ganar las tres el mismo año, y en ello está.
Porque la etapa loca por los riscos de Teruel tuvo mucho que ver con ellos.
Un tránsito lleno de dureza y trampas en el que las avispas han atizado fuego a la carrera por todos los lados posibles.
En la fuga, una fuga noble, colosal, como se vende la carrera, llena de calidad a chorros, metiendo a Valter y Van Baarle con Sepp Kuss, el ciclista posiblemente más en forma de la Vuelta ahora mismo.
Aún vemos en su cara las tiritas de la horrible caída que sufrió en el epílogo del Tour, señales visibles que no es lo único que arrastra de la grande francesa, pues de ella también trae un estado de forma brutal plasmado en una etapa durísima, todo el día en fuga, con más e seis minutos en muchos momentos sobre los favoritos y luego rematar como ha rematado ante Lenny Martínez, Romain Bardet, Mikel Landa, David de la Cruz, Einer Rubio…
Qué alegría ver a Kuss en lo más alto de una carrera que ama tanto como la Vuelta, coleccionando triunfos de excepción, sacando la cabeza cuando había que hacerlo, mientras por detrás sus dos líderes sobre el papel, Primoz Roglic y Jonas Vingegaard sacaban la tuneladora y empezaban a minar la concurrencia.
Su golpe hizo daño de inicio a Remco Evenepoel y lo encajó bien Enric Mas, pero como en La Pandera el año pasado, la recuperación de Remco de rojo es brutal, terrible, un ciclista que se conoce cada vez mejor que combina a dosis iguales temperamento y calidad.
Me gustó mucho Remco, gestionó el instante de debilidad, si lo hubiera y sacó petróleo de su equipo, siempre en la picota y juzgado.
Enric Mas lo pasó peor al final.
Viene de ser segundo en esta carrera dos años seguidos, me gustaría verle dar el salto a la primera plaza, pero con este nivel alrededor suyo va a ser muy difícil.
En medio del paisaje, la carta de Juan Ayuso, corriendo a lo Remco, e incluso llegando por delante de él, capaz de estar muy cerca del dúo del Jumbo.
Y es que, como veis, todo pasa por el equipo amarillo, por sus nombres, estrellas y estrategias, otra cosa es que no logren ganar la Vuelta, porque la carrera pinta bestial, pero sin duda que han venido a por el triplete y lo tienen en la mano.
¿Y si fuera con Sepp Kuss?
Imagen: Guillem Riera








