Ciclismo
¿Y ahora qué, Pogacar?
No veremos a Pogacar hasta el Dauphiné
El nivel de Tadej Pogacar lo revela Geraint Thomas en una conversación que, aunque anecdótica y con algo de adorno, deja clara una realidad sorprendente. Según cuenta el galés, en medio del pelotón, mientras él iba sufriendo, Pogacar lo saludó tranquilamente… ¡a 450 vatios! Y no solo eso: lo hizo mientras le hablaba de su reloj.
Ese detalle, más allá de lo llamativo, ilustra la diferencia de nivel. No sabemos si fue tan exagerado como lo cuenta Thomas, pero es significativo: mientras unos penan, otros sonríen. Esa es la razón por la que todos los focos apuntan al esloveno.
Ya nos lo preguntábamos hace poco con Mathieu van der Poel tras su victoria en Roubaix. Y ahora, la pregunta gira en torno a Pogacar: ¿y ahora qué?
El 2025 Pogacar seguirá con el Critérium del Dauphiné y luego con el Tour de Francia. Si todo va según lo previsto, serán su segunda y tercera vueltas por etapas en lo que va de año. Ojo al dato: tras ganar el UAE Tour a comienzos de temporada, no ha vuelto a correr una carrera por etapas. No lo hará hasta el Dauphiné, el primer acto —esperamos— de su duelo con Jonas Vingegaard.
Después de una primavera memorable, con participación en los cuatro monumentos, además de la Strade Bianche, Flecha Valona y Amstel, Pogacar ha estado cinco semanas en barbecho competitivo. No ha corrido mucho en número de días, como bien comentó Matxin en nuestro podcast, pero la intensidad ha sido brutal.
No es cuestión de cantidad, sino de calidad del esfuerzo. Y cuesta creer que en el UAE Team solo se fijen en los días de competición para medir la preparación del mejor ciclista del mundo.
Si termina el Dauphiné, Pogacar llegará al Tour con poco más de 20 días de competición en las piernas. El reto es enorme, pero su moral está por las nubes: da la sensación de que vuela.
Después, probablemente, vendrá la Vuelta a España, uno de los pocos grandes objetivos que le quedan, junto a San Remo, Roubaix y los Juegos Olímpicos. Él dice que no le importan las estadísticas, que no escribe libros… pero no lo parece.
En todo caso, tras esta primavera fulgurante, con Dauphiné, Tour y un posible Mundial en Ruanda, solo queda esperar: ¿veremos también a Pogacar en la Vuelta? La decisión, según parece, ya está tomada. Solo falta saber cuándo nos la contarán.
Ojalá no tarden, porque otro duelo con Vingegaard está en el horizonte.







