Ciclismo
Sagan en 5 esenciales
Peter Sagan ha sido el ciclista más luminoso de la anterior década
A veces, cuando miro el ciclismo que nos está tocando en suerte vivir en el presente, y lo comparo con el que tuvimos hace nada, hace menos de diez años, encuentro que una de las pocas conexiones del presente con este pasado reciente viene por Peter Sagan.
El eslovaco, ganador de tres mundiales seguidos, algo inédito, es sin duda uno de los ciclistas de la década anterior, extendiendo su dominio casi de forma intencionada de 2011, cuando le ganó aquella etapa de París-Niza a Purito, a 2020, cuando la pandemia le sentó tan mal como a otros de su generación.
Si tenemos que explicar a Sagan en cinco rasgos, lo resumo rápido.
Omnipresencia
Hubo años en los que Peter Sagan estuvo en todos los fregados, en todos.
Presente en Australia en enero, una vez con una bicicleta de aluminio, hasta octubre, vimos más a Sagan que a la mayoría de nuestros familiares.
Acaparador en un primer, momento, con los años vio necesario dosificar tanto brillo.
Olfato para las fugas
Conectando con lo anterior, recuerdo primaveras y ediciones del Tour en las que no faltaba a ningún corte ni fuga.
Su instinto para cazar la escapada era tremendo, en días además señalados, pero también inesperados, como aquella vez que en Montpellier fue capaz de cortarse con Froome, Geraint y Bodnar para rebañarles la etapa.
Velocista de mil caras
A la capacidad que tenía de resolver en las escapadas, Sagan sabía meterse en sprints masivos con diferente suerte.
Su relación con Cavendish fue brutal, le quitó el famoso mundial de Qatar -muy similar al que han atribuido para Abu Dhabi en unos días- y los dos acabaron fuera del Tour por una caída en una llegada.
Sagan no ha escatimado velocidad ante especialistas consumados como Ewan, Kittel o Greipe, otra cosa es que le saliera.
Ciclista acaparador
Hubo carreras en las que Peter Sagan dejó seco el palmarés.
En especial dos, la Vuelta a Suiza y el Tour de California con ediciones en las que prácticamente sólo figuran el ganador y él.
Un día, el descenso hacia Gap
Peter Sagan logró convertir una etapa que no ganó en el icono del cariño que la gente siempre le ha tenido.
Cuando Rubén Plaza ganaba en Gap, medio mundo se relamía de la exhibición que Sagan acababa de ofrecer en el descenso de ese puerto que en su día vio la desgracia de Joseba Beloki.
No eran días sencillos para sagan, enfundado en el verde que ganó más que nadie en el Tour, corría bajo una presión brutal de Oleg Tinkov.
A las pocas semanas lograría su primer mundial en Richmond.
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Galego mindoniense
11 de agosto, 2023 at 0:18
Esperemos que logre la clasificación para estar presente en los Juegos Olímpicos de Paris 2024.