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¿Nos hemos vuelto locos con Remco Evenepoel?
A veces creemos que todo lo que genera Remco Evenepoel no es real

En la primera etapa de la Vuelta a San Juan Remco Evenepoel abrió su segunda campaña en profesionales.
Hace trece meses era un juvenil, casi imberbe, con poco tiempo en el ciclismo, recién venido del fútbol, y hoy es una de las estrellas del pelotón,
Estrella sí.
A fan favourite in Argentina ????
And what a welcome on the day he turned 20 ???? pic.twitter.com/6Z4NYyFc6G— Deceuninck-QuickStep (@deceuninck_qst) January 26, 2020
Pero ojo que estrella combina con estrellado y en esa primera etapa de San Juan, Remco Evenepoel se fue al suelo.
Leemos que cayó al lado de Oscar Sevilla.
Desconozco si Remco sabe de la historia de Sevilla, corredor que le dobla la edad, y un poquito más, que hace veinte años era también el niño bonito del ciclismo español, que en aquel momento era lo mismo que decir que mundial.
Oscar Sevilla podría explicarle a este fenómeno las vueltas que da la vida, y por ende el ciclismo.
Es obvio que a Remco Evenepoel no todos los días le salen perfectos, no todo el monte es orégano, pero que hasta la fecha el viento lo lleva de cola, todos lo vemos.
https://www.instagram.com/p/B7BVdSxlrwF/
Las cosas no salen gratis, ni caen por gracia divina, al chaval se le ve currante, entusiasmado, enchufado, pero ¿cómo gestionará la segura adversidad que surge en el ciclismo?
Pero esa velocidad, esas ganas por tenerlo todo y ya, asustan.
Philippe Gilbert admitió que Evenepoel le pareció un bocazas el día que puso el pie en el Deceuninck.
Con el tiempo enmendó la plana y dijo haberse equivocado.
Al chaval se le ven maneras de liderazgo, y lo que dicen algunos veteranos sobre las nuevas hornadas tiene toda su razón en este corredor.
Llegan preparados, son pros desde juveniles y con ganas de mando.
A ello se le añaden unas declaraciones que casi desde el minuto uno sonaron a bravuconadas que, hasta la fecha, ha demostrado que no eran tales.
Él sigue con la misma estrategia, Tokio 2020, el Giro de Italia,… objetivos que cualquiera firmaría, cualquiera con años en el gremio, los proclama un crío de 20 años.
Casi nada.
Si Pogacar y Bernal prefieren ir haciendo, creciendo rápido pero sin alzar la voz, Remco Evenepoel se carga él solito de presión y la saca adelante.
¿Cómo gestionará la adversidad?
¿Para cuánto le dará la cuerda?
Esto es largo, mucho, el espejo lo tuvo en ese ciclista que le dobla la edad y cayó al lado suyo.
Oscar Sevilla podría explicarle cómo se las gastan en este mundillo, amable por fuera, terrible por dentro.
Y eso es largo.
Imagen: ©Sigfrid Eggers



