CX
Los mejores deberían estar en el mundial de ciclocross
Sin WVA ni VdP, el mundial de ciclocross quedará como huérfano
La tarde del domingo después de Reyes, a veces el mismo día de la epifanía, siempre andamos liados mirando quién y quién no ha ganado su campeonato de nacional de ciclocross, casi siempre a unas tres semanas del mundial, con la temporada en la franja roja, pues ahora viene lo importante.
En el caso que nos ocupa se han cumplido los pronósticos.
Si Felipe Orts mantuvo el maillot rojigualda en Xátiva, Wout Van Aert hizo lo propio en la costa belga
Van Aert era el favorito de ese “mini mundial” que es el Campeonato de Bélgica de ciclocross y no falló a la cita, leemos que entre la salida, el primer giro y la subida inicial, aceleró lo necesario para irse solo y ganar con solvencia.
Era previsible, tanto como Felipe en Xátiva, no en vano hablamos de un especialista que creo rivaliza muy directamente con David Seco en la modalidad de invierno.
El Cuaderno de JoanSeguidor: La Revista
Volviendo con Van Aert, éste regresará a la concentración del Jumbo Visma con los deberes marcados: la próxima primavera.
No ha hecho pleno en la categoría por una avería en la última Copa del Mundo, que caería a favor de Tom Pidcock,
Si no fuera por ello, Van Aert habría culminado limpio su campaña de ciclocross, tantas carreras como victorias.
Es cierto, y lo comentamos hace unas semanas, entre él, Van der Poel y el resto hay un abismo, aunque eso no nos puede hacer peder el horizonte, Iserbyt, Aerts, Hermans, Van der Haar y otros son los mejores del mundo en lo suyo, pero con un apunte: Van Aert y Van der Poel, como vemos por donde pisan, no parecen de este mundo, ambos son un prodigio para el ciclismo, superdotados muy por encima de la media que dejaron huella en cientos de campas de ciclocross primero y hoy por la carrera de carretera en la que toman la salida.
Recuerdo cuando Fran Ventoso nos dijo que nunca habría imaginado a ambos genios adaptarse tan rápido al gran fondo viniendo de una modalidad en teoría explosiva como ésta.
Pero son eso, excepciones a la norma, ciclista que compiten en otra liga, pudiéndose permitir no estar el 100% para ser temibles y, en el caso del ciclocross, salir ganadores.
Por eso nos gustaría haberlos visto en el mundial de ciclocross, en USA, un esfuerzo que posiblemente en la modalidad que les ha dado todo no les compense.
Desde 2015, cuando Stybar le ganó por segunda vez en cuatro años un mundial a Nys, ninguno ha fallado en el podio de un mundial.
Wout Van Aert, tres veces, y Mathieu Van der Poel, una más, han dominado la cita no diría que a placer, pero sí con una solidez histórica, al punto de hablar de la gran rivalidad de siempre en el circo del cicloross.
Sé que el que gane el mundial americano será un ciclista que llevará el arcoíris a todos los circuitos de lo que queda de año y lo que vendrá el próximo, pero que no se nos olvide, siempre se dirá que no estuvieron los cocos.
Una certeza tan grande como nuestro deseo de haber visto a Van Aert optar a la igualada con su querido Mathieu en el top del mundial de ciclocross.




