Ciclismo
Movistar y el “espíritu Lazkano”
La actitud de Oier Lazkano ha contagiado todo el Movistar en el Tour
Obligados por el contexto, cierto, pero el cambio ha llegado al Movistar y Oier Lazkano es un poco el alma de ese cambio.
Es el primer Tour del vasco, pero no lo pareciera, primero en el Tourmalet, eso se lo lleva para siempre, y varias escapadas quedan en la memoria.
Qué pena sus problemas mecánicos el día de la etapa de tierra en Troyes.
Estadísticamente, la temporada de Oier Lazkano no es una locura, pero ha contribuido para bien en el ADN Movistar.
Ganó en Jaén, marca de la casa, abriendo la lata y aguantando hasta el final, y desde entonces ha firmado alguna “victoria simbólica” como el podio que pisó con Van Aert y Wellens en Kuurne y en múltiples escapadas abriendo las puertas a mejorar como croner y escalador, tras lo visto en Dauphhiné.
Cuando Movistar alineó el ocho para el Tour, la entrada de Oier Lazkano era obligada no, obligadísima.
A rueda de Oier se ha movido un bloque que ha tarado mucho en convencerse que Enric Mas no tenía suficiente ya no para el podio, no siquiera el top 5, su mejor resultado de siempre, hace cuatro años.
El tono del equipo está siendo bueno, creo que, junto a los Education First, son los que más se están basando en el poder del colectivo para intentar ganar esa etapa que les quita el sueño.
¿El problema?
La voracidad de los mejores combinada con los equipos de los velocistas.
La etapa de Plateau de Beille me pareció un buen ejercicio colectivo hasta el triunfo de Enric Mas, pero cuando los de atrás no quieren dejar marchar la carrera poco hay que hacer.
Qué pena la cuarta plaza de Alex Aranburu, ese día, además del mentado incidente de Lazkano, influyó lo poco que se manejan los Movistar en las escapadas.
Sin opción a tener un gran capo, sin posibilidad de pisar los grandes podios, al menos esta versión genera ilusión.
Imagen: A.S.O./Charly Lopez




