Ciclismo
Giro: Si Movistar no hubiera corrido, no se hubiera notado
Movistar no ha estado cerca de ganar una etapa en todo el Giro
Curiosamente, el Giro de Italia ha sido una carrera propicia para Movistar. Y digo “curiosamente” porque, incluso en los mejores años del equipo telefónico, el bloque que presentaban en la primera grande del año —cronológicamente hablando— no era, ni de lejos, el de gala.
El Giro de Italia es la última gran vuelta que ha ganado Movistar, con Richard Carapaz, precisamente en una edición que les salió redonda a los azules, con Landa como primer espada sobre el papel, y el ecuatoriano llevándose el rosa.
Una edición, aquella, en la que el bloque funcionó a la perfección, con ciclistas como Carretero, Pedrero, Amador o el hoy técnico José Joaquín Rojas, que no eran el equipo A, pero que rindieron como si lo fueran.
Desde entonces, Einer Rubio y, el año pasado, Pelayo Sánchez han sido los más destacados de un equipo que, en 2025, si no hubiera tomado parte, casi no lo habríamos notado.
No es algo achacable solo al equipo telefónico; sucede con unos cuantos: equipos que toman la salida con el objetivo de pillar la escapada y luego… a ver qué pasa.
En este Giro, el equipo ha tenido presencia en fugas, en especial Jefferson Cepeda, pero opciones reales de ganar etapa nunca las han tenido.
Orluis Aular estuvo delante en las primeras jornadas, cuando los velocistas estaban en condiciones perfectas para marcar la diferencia.
La progresión de Aular es evidente, pero no le dio para ganar en grandes escenarios, en parte por correr demasiado solo en momentos en los que tener una rueda amiga es fundamental. Y no, no hablamos de que se necesite un Vacek o un Van Aert —de esos hay muy pocos—, se necesitan labores colectivas como la de Picnic el día que ganó Casper van Uden.
Hasta fueron originales compitiendo con los cascos de crono.
Es cierto que se cazaron fugas, pero el nivel medio estuvo lejos de eso: ganar una etapa. Barrenetxea, crecido por su victoria en Andalucía, también estuvo en alguna.
Llegamos a pensar que podía ser el nuevo Pelayo, pero no…
Luego estuvo Einer Rubio, estancado en la general. Fue octavo, persiguiendo todo el día a los mejores, pero sin llevar nunca la iniciativa, como sí lo hizo, por ejemplo, Egan Bernal.
Y luego estuvo Nairo, protagonista con su charla con el Papa en el inicio de la etapa final. Si el año pasado estuvo cerca de ganar su parcial —impedido por el propio Pogacar—, esta vez no hubo mucha opción.
Yo fui un defensor del regreso del colombiano.
Creí que podría retomar cierto camino de éxito en el equipo, pero, viendo su rendimiento, creo que está lejos de lo que debería ser razonable.
En fin, un Giro más, podrán decir, con la sensación consolidada de que, si no hubieran tomado parte, no se habría notado.
Y vale ya con el tema del presupuesto que manejan: equipos como AlUla se llevaron dos etapas en base a saber escoger y echarlo todo en la ruta… y estos no manejan mucha más pasta que en chez Unzué.







DAVID
5 de junio, 2025 at 5:30
ARTÍCULO BASURA CREADO POR UN PERSONAJE QUE SE LAS DA DE LISTO
Pepe
5 de junio, 2025 at 12:18
Sepúlveda está en el Lotto de hace un par de años.
Iban Vega
5 de junio, 2025 at 12:43
muchas gracias, hemos hecho el cambio
Roberto
13 de junio, 2025 at 22:42
Joan Seguidor, no te puedo seguir. Das caña siempre al mismo equipo, el Movistar. Espero todavía algún artículo donde reconozcas algún mérito de este equipo, que si lo tiene. ¿ O no conoces la historia del ciclismo ? Cuéntanos algo objetivo algún dia.
Iban Vega
14 de junio, 2025 at 11:48
precisamente por ser el equipo que es y la historia que tiene, no me explico qué están haciendo desde hace más de 10 años, incluso desde los años en los que Nairo y Valverde tapaban los errores de gestión que les han llevado al momento actual