Ciclismo
Giro: Orluis Aular a romper el techo de cristal de Movistar
El inicio de Giro por parte de Orluis Aular conecta con otros Movistar que explotaron en Italia
Como decíamos otro día, para Movistar el Giro es la carrera a la que acuden con el bloque menos competitivo, sobre el papel, pero en la que sacan normalmente algún as bajo la manga, esta vez es Orluis Aular.
Como sucedió con Richard Carapaz, Einer Rubio o Pelayo Sánchez, la grande italiana es caldo de cultivo para cincelar una nueva estrella.
Con 1,76 metros de altura y 65 kilos de peso, Orluis Aular es un ciclista completo: rápido en los sprints, seguro en carreras de un día y capaz de aguantar bien en terrenos con repechos.
Acaba de ganar el Trofeo Matteotti y ahora está dando mucho de qué hablar en su primer Giro de Italia.
Tiene 28 años y está disfrutando cada etapa como si fuera un regalo, miradle entre Pedersen, Van Aert y cia.
Aular, nacido en Nirgua (Venezuela) el 5 de noviembre de 1996, no estaba en los planes iniciales del Movistar Team para esta gran vuelta, pero su buen estado de forma y la baja de Fernando Gaviria le abrieron la puerta.
Él mismo lo dice: venía con mucha ilusión después de entrenar en altura con el equipo.
Empezó la temporada tocado por una lesión, pero ahora se siente fuerte y está contento con su forma física.
No es casualidad: ha sido cuatro veces campeón nacional de contrarreloj y ya ha ganado carreras como el GP Torres Vedras, el CRO Race y la Volta ao Alentejo.
Tras de cinco años en el Caja Rural-Seguros RGA, dio el salto al WorldTour con Movistar en 2024.
En principio iba a correr clásicas de un día, pero todo cambió en el Tour de Omán cuando le dijeron que Giro sería una opción.
En 2023 ya había brillado en la Vuelta a España con Caja Rural, quedándose muy cerca de ganar en varios sprints, especialmente en el de Oliva. Ahora, con el respaldo de un equipo grande, siente que puede pelear por más.
Está confiado, con buenas piernas y sabiendo que el equipo lo apoya.
Diego Milán, que lo conoce desde hace años, cuenta que Aular ha tenido una carrera cocinada a fuego lento.
Se fue joven a Madrid para correr con el equipo Cartucho y luego pasó por Bélgica. Siempre mostró calidad, aunque le ha llevado tiempo llegar a lo más alto.
Para Milán, Aular tiene un don, y aunque ha explotado más tarde que otros, siempre supo que llegaría.
Eso sí, en este Giro no todo ha sido perfecto.
En la tercera etapa tuvo un problema con los cambios electrónicos del manillar en el último kilómetro. Estaba encerrado, logró salir, pero al tocar los botones de cambio, se le desajustó la bici justo cuando más lo necesitaba. Se sentía fuerte y eso le dejó mal sabor de boca, aunque ya ha hablado con los mecánicos y está solucionado.
Este martes se espera un sprint más puro en Italia, y Aular lo tiene claro: si se encuentra bien y llega bien colocado, lo va a intentar.
No quiere dejar pasar esta oportunidad de su vida.
Como decíamos al inicio, está siendo el ciclista más destacado del Movistar en este Giro.
Imagen: FB Giro d´Italia






