Ciclismo
La porquería de Rubiales en la Vuelta
El tema de Rubiales también merodea la salida de la Vuelta
Sé que lo que voy a escribir es una obviedad, que no es la primera ni última vez que sucede, que es la vida, está montada así y así hay que tirar, pero no por ello dejo de mostrar tristeza por lo que aconteció en la salida de la Vuelta en Barcelona, más allá del desarrollo nocturno, con el tema Rubiales y ese tufo que todo lo emborrona.
En el inicio de la carrera, momentos antes que saliera el primer equipo, el presidente del CSD, Víctor Francos, atendió a medios que, por lo visto, eran de todo menos ciclistas.
Quizá estuvieran todos en la meta.
Para Francos, que la Vuelta saliera de Barcelona era una efeméride especial, es su ciudad y le hacía especial ilusión.
En el canutazo realizado en la zona de inicio de etapa, así lo explica.y así lo transmite.
Acto seguido, tres o cuatro preguntas que nada tenían que ver con la Vuelta y sí con Luis Rubiales.
Vuelvo al principio e insisto…
La mierda de Rubiales ha opacado la Vuelta en las declaraciones del principal responsable del deporte español.
Lo ha hecho con la Vuelta y con nuestros atletas de marcha en Budapest, gente que hace del deporte algo grande y honrado, como los ciclistas que se jugaron el bigote sobre el trazado mojado de Barcelona.
Me apenó la situación y escuchar el corte de voz de Francos, en medio de la Vuelta pero sin responder una puta pregunta sobre la carrera.
Con esta vara de medir por parte de muchos de nuestros medios, aún nos preguntamos como pueden haber fulanos como el presi de la Española de fútbol.
Sé que la noticia y el interés están ahí, pero un mínimo de decoro y paciencia en la salida de un evento que hace marca España en momentos en el que muchos se preguntan si todos somos igual que quien dirige el deporte rey en este lado de los Pirineos.
Imagen: UNIPUBLIC / SPRINT CYCLING AGENCY





