Ciclismo
El Hotel Cap Negret se adapta al ciclista, no al revés
El ciclismo rezuma por las estancias del Hotel Cap Negret
Sorprende en la carretera que va hacia Altea, entre ciclistas que vienen y van, uno de Astana, alguno del Baloise Trek, otro de Uno X, aprecias un parking de buses y camiones serigrafiados con nombres que nos resultan familiares, que si Wanty, que si Bahrain, que si Laboral Kutxa y justo enfrente una sucesión de grandes banderines verticales que dejan entrever el Hotel Cap Negret, cerca del centro de Altea y entre dos grandes símbolos de la zona: si miras al mar desde la habitación o piscina, a la izquierda reconocerás el Peñón de Ifach de Calpe y a la derecha, Serra Gelada, antes de Benidorm.
Desde hace muchos años, Alicante, su litoral, pero en especial su interior. son escenario y hub de los mejoes equipos del mundo afilando la forma para la temporada de carretera que justo empieza.
Es una zona templada, con dureza singular, perfecta para entrenamientos de pretemporada, bien comunicada internacionalmente y con una tradición hotelera de hace décadas.
Ese confluir de factores ha hecho que lo que hace años era eso, un vergel para el ciclismo, sea hoy un parque temático de ciclistas y estrellas venidas de medio mundo, configurando un mapa muy singular de equipos y concentraciones durante los meses de diciembre y enero.
El Hotel Cap Negret es fruto de esa realidad, un hotel que “estos meses de invierno, sobretodo en diciembre y enero, cuenta con una capacidad de entre 300 y 400 personas que vienen a disfrutar de la bicicleta”.
Nos lo cuenta Rubén Martínez, directo de operaciones del hotel, quien nos deja un titular: “Nos adaptamos al ciclista y no al revés”.
Ciclismo en el ambiente
El Cap Negret es un hotel que prescinde de presentación, sólo entrar en su recepción respiras ese ambiente de ciclismo, coincidiendo muchas veces con gente que has visto o vas a ver en la televisión.
El kilómetro cero de la San Remo de Mohoric o el Tour de Pello Bilbao está aquí, los ves, les saludas, te hablan, te muestran el agradecimiento que el ciclista medio suele mostrar cuando le desvelas una admiración casi incondicional.

Bicicletas que asoman por las habitaciones
Esto es así desde hace unos cinco años: “En 2019 el hotel tomó un rumbo diferente, de ser vacacional, nos aprovechamos del buen clima que hace en nuestra zona para reformar y explotar de este tipo de turismo” nos dice Rubén.
Ciclismo que cuelga de las paredes
Su nombre es Miguel Soro, le conoceréis por su obra, siempre con el ciclismo en el eje.
Le hemos visto en muchos sitios, en la presentación de la Volta, hizo su cartel el año pasado, en Andorra, donde entrevistamos a Nairo, pero donde tiene la base es en el hotel Cap Negret.
Reconocemos en la misma pared un Chaba, un Pantani, un Alaphilippe y un Colbrelli, mientras echamos un rato en la mesa del bar con Haimar Zubeldia.
Este intangible te llevas del hotel, una experiencia que se sublima cuando Miguel ofrece un show de pintura en directo: “Nos llena muchas zonas comunes, de históricos como Merckx y Ocaña a un Cancellara que tenemos en la planta 3 que me encanta“.
El comedor es otro sitio curioso.
Cuando te sientas en él, lo haces entre ciclistas de medio mundo, callados y concentrados, solos o en grupo, pero todos con las cosas claras sobre qué comer y qué no probar, el rendimiento en la carretera apremia.
“Le ponemos mucha atención a la comida. Todos sabemos la importancia que tiene la dieta para el ciclista. Se puede desayunar desde las seis y media y podemos alargar hasta las cuatro y pico de la tarde si hay entreno largo. Ellos lo agradecen“.
Bajo el hotel se esconde un enjambre de pasillos y boxes en los más de 3000 metros cuadrados de parking en el que han podido coincidir hasta siete equipos entre todos los boxes.
Aquí lo tienen todo para trabajar, incluidas tomas de agua y luz para sus camiones.
Si eres individual no es problema: “El ciclista que viene tiene sus boxes privados, pueden acceder a los mismos con la llave de la habitación. También se le incluye el uso de lavandería sin coste, zona de lavado, de engrasado, tool área, máquina vending con productos de nutrición y herramienta”.
Es decir que “el ciclista amateur tiene el mismo trato que un pro“.
ciclistas que están en activo y retirados que siguen vinculados a este deporte, como Cancellara, directores deportivos que han sido iconos
Los servicios se completan con una zona spa equipada para la recuperación, gimnasio y salas de reunión para briefings previos a las salidas o reuniones de marcas y jefes de producto, como pudimos pesenciar,
¿Un par de rutas?
Salida un día al Coll de Rates y al siguiente al Coll de Tudons, con variedad de recorrido, paisaje precioso y la casi certeza de que te vas a cruzar grandes estrellas del ciclismo mundial en el recorrido.









