Ciclismo
Nairo tendría sitio en Movistar
Creo que ha llegado el momento que Nairo y Movistar se necesitan
Han corrido las imágenes de Nairo en Andorra hablando con Matxin y Eusebio Unzue, capos en UAE y Movistar, no sé de qué, aunque nos lo podemos imaginar,
Con ambos pasó un rato, y de ambos fue con Unzué con el que se mostró más cariñoso y cercano.
Es un secreto a voces que Nario, un año después de su caída en desgracia, sigue buscando equipo, como si el tiempo de inactividad, doce meses ya, no fuera a pasarle factura.
Sin embargo, hace ya semanas que hablando del ciclista y sus estancias por Andorra, que me comentan que sigue como si tal cosa, entrenando igual que cuando podía competir, cuidándose y todo, haciendo la vida que llevaría si mañana se colgara un dorsal.
Tiene dinero suficiente para vivir de rentas, es un ídolo en Colombia, pero le quedan cosas que decir, eso piensa él, en ciclismo.
Lo cierto es que escucharle, evidencia que a éste las ganas de la bicicleta aún no se le han pasado.
Si mira para atrás, diez años atrás, recordará lo adictivo que es el éxito.
Entonces era un pipiolo de 22 años recién coronado mejor joven del Tour en el que acabó segundo.
Qué tiempos aquellos, qué rapido pasan.
De aquella edición recuerdo su remontada final, junto a Purito, que también estaba por la salida andorrana, y de su calidad sobre la bicicleta.
Siempre he pensado que Nairo era un ciclista mayúsculo, precoz, aprendido y con una clase sobre la bicicleta brutal por mucho que con los años muchos acabáramos desilusionados con su forma de correr y una fama de reservón que se ganó merecidamente.
No sé si fue Nairo o si fue Movistar o si fueron ambos en esta historia.
Viéndole tan bien con Unzué, pienso en la vuelta de Nairo al equipo, un equipo en el que explotó y se convirtió en uno de los mejores ciclistas del mundo.
Nairo necesita Movistar y estos a Nairo, más cuando lo de Carlos Rodríguez pinta como que no y el mercado no es infinito.
Creo que la sanción sobre el colombiano por el tramadol es una injusticia monumental, asentada en percepciones pero no en una aplicación estricta de la norma, y que el tema del representante, el amigo de Eusebio, deberían ser escollos superables por un bien mayor que nos devolviera al pelotón uno de los corredores más importantes de los últimos años.
Nairo no está para disputar una grande, pero sí para sumar y contribuir durante el año en un equipo que no destaca precisamente por su poder anotador.
¿Veremos producirse el milagro?
Imagen: Guillem Riera





