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El Tour en Montmartre: “C´est fait”
Montmartre sentencia el paseo del Tour en los Campos Elíseos
Era necesario, ya sé que a los ciclistas no les pone el plan, pero era necesario, el camino de rosas de los Campos Elíseos de París, el cierre del Tour de Francia, se había consolidado como ese muermo infumable que no los cafeteros soportaban, en especial tras semanas de emociones máximas. Por eso lo adecuado de insertar Montmartre.
It’s now official, the last stage of this year’s Tour de France in Paris will finish on Champs-Elysees but will include 3 ascents of Montmartre, the last one coming with just 6 km to go. Now imagine if Pogacar is 10 sec behind Vingegaard before this stage. 😝#TDF2025 pic.twitter.com/DxgaEhbJqS
— Mihai Simion (@faustocoppi60) May 21, 2025
Así es la última etapa del Tour de Francia 2025 marcará un momento histórico: por primera vez, la llegada en París incluirá tres ascensos al empedrado Montmartre, un lugar emblemático que brilló durante los Juegos Olímpicos de 2024.
Esta novedad representa un cambio importante frente al tradicional final plano en los Campos Elíseos.
La etapa 21 tendrá un recorrido de 132,3 km.
El pelotón entrará en París tras 51,7 km de carrera y luego dará cuatro vueltas al habitual circuito de los Campos Elíseos, con un sprint intermedio en la línea de meta.
A partir de allí, se tomará un nuevo circuito que sube tres veces la Côte de la Butte Montmartre, una subida de cuarta categoría con 1,1 km al 5,9%.
No es mucho, pero suficiente para la dosis de emoción que proporcionaba la fórmula antigua.
Este tramo final, con su última subida a solo 6,1 km de la llegada, puede arruinar las opciones de los velocistas puros y hacer que la etapa se decida entre ciclistas más completos.
Montmartre no solo ofrece una dificultad técnica, sino también un escenario icónico: los corredores pasarán frente al Sacre Coeur, como lo hicieron durante la prueba olímpica en 2024.
Remco Evenepoel ha cambiado de opinión y ahora valora positivamente el cambio: “La subida fue muy especial. Es bonito verla incluida en el Tour. Seguro que hará la carrera más interesante”.
En cambio, Jonas Vingegaard, dos veces campeón del Tour, mostró dudas: “No sé si es buena idea. En los Juegos había solo 50 ciclistas en ese punto, pero en el Tour seremos 150 luchando por colocarse en una subida muy estrecha”.
A veces creo que Vingegaard es ciclista por obligación.
También comentó que “podría haber más estrés del que realmente queremos al final del Tour”.
Este final innovador promete emoción y espectáculo en una edición histórica del Tour, que, por primera vez, mezcla la tradición parisina con la dureza de Montmartre, un cierre impredecible que podría cambiar el rumbo de la última etapa.







