Ciclismo
Vingegaard y el temor a las caídas
Dos caídas en menos de un año condicionan a Vingegaard
Cuando Vingegaard tuvo en París-Niza el percance que acabó con él fuera de la carrera, ya nos lo temimos: dos caídas en tan poco tiempo tenían que pasar factura.
Al poco renunció a la Volta.
Ya lo sabemos el ciclismo profesional es un deporte de alto riesgo. Las caídas están a la orden del día y las consecuencias no solo se sienten en los huesos, sino también en la cabeza. Cada vez más, los corredores tienen que lidiar no solo con la recuperación física, sino con el miedo, la presión y el recuerdo de los accidentes pasados.
Y cuando un ciclista tiene familia, hijos esperando en casa, las decisiones dentro del pelotón pueden cambiar.
Ojo, Tim Heemskerk, entrenador del equipo Visma-Lease a Bike, lo dejó caer en una entrevista reciente: los ciclistas con hijos pueden pensárselo dos veces antes de meterse en una maniobra arriesgada. La mente pesa, y más cuando ya se ha pasado por situaciones duras.
Y eso nos lleva a uno de los casos más sonados del momento: Jonas Vingegaard.
En menos de un año, Vingegaard sufrió dos accidentes serios
Primero se estrelló en la Itzulia, con fracturas que lo alejaron de la competición dos meses y medio.
Luego, en París-Niza, terminó con una conmoción y la cara destrozada. Aunque ya está entrenando fuerte para el Tour de Francia, muchos se preguntan si ha quedado algún miedo rondando en su cabeza.
Además, el nacimiento de su segundo hijo hace que su rol como padre también influya en su enfoque. No es que lo haya confesado abiertamente, pero hay quienes ven señales de precaución. Y no es el único del equipo con esa “cicatriz mental”.
Van Aert, otro crack de Visma, también parece haber perdido algo de su audacia tras sus propias caídas. Incluso se habla de un “virus del miedo” que se ha instalado en el equipo.
Para intentar revertir esta racha, el equipo ha implementado entrenamientos cognitivos y tecnología nueva, pero reconocen que la experiencia real de correr no se puede imitar.
El 8 de junio, en el Critérium du Dauphiné, será la primera prueba de fuego para Vingegaard, y ahí se verá si está listo para el gran duelo con Pogacar en el Tour, tanto física como mentalmente.







