Ciclismo
El recuerdo de Tom Dumoulin
Así consumió el ciclismo a Tom Dumoulin
El otro día, dándole vueltas a lo de Wour van Aert y lo que implica este ciclismo, surgió el recuerdo sobre Tom Dumoulin, el tipo que vio junto al belga la debacle de su compañero Roglic ante Pogacar en La Planche des Belles Filles.
Echando la vista sobre el neerlandés, hemos leído una entrevista en la que habló sin vueltas sobre lo duro que fue su paso por el ciclismo profesional.
Contó que después de retirarse en 2022, se sintió totalmente vacío y agotado, tanto física como mentalmente.
Estuvo meses durmiendo mucho y sin ganas de hacer nada, como si su cuerpo y su mente necesitaran resetearse por completo.
Durante su carrera, siempre sintió que el ambiente del ciclismo era demasiado exigente.
Todo giraba alrededor del rendimiento, sin lugar para frenar o escuchar lo que uno necesitaba realmente.
A él le costaba encajar en esa lógica, porque no se sentía un robot capaz de rendir siempre al máximo. El hecho de necesitar pausas mentales lo hacía sentir fuera de lugar o incluso débil, lo que generaba culpa y mucho desgaste.
Dumoulin también habló sobre cómo algunos ciclistas actuales logran encontrar un mejor equilibrio entre la disciplina y el bienestar personal.
Destacó a corredores como Pogačar o Van der Poel, que, aunque siguen entrenamientos exigentes y se cuidan mucho, también se permiten espacios para disfrutar y desconectarse.
Eso, según él, les da una ventaja importante porque siguen siendo dueños de sus decisiones.
También cuestionó a equipos que se enfocan solo en los datos y la ciencia, como Visma-Lease a Bike, aunque su anterior bloque el actual Picnic, es uno de los equipos que más ciclistas quemados ha tenido en la historia reciente.
Aunque tuvieron buenos resultados, cree que ahora están perdiendo fuerza porque dejan de lado el factor humano.
Algunos ciclistas en esos equipos parecen haberse estancado, lo que muestra que no todo puede medirse con números.
A pesar de haberse alejado del ciclismo, Dumoulin hoy se siente bien y más tranquilo.
Aunque en su momento pensaba no volver nunca, ahora considera qué podría aportar desde otro lugar.
No como director técnico, pero sí acompañando a los ciclistas en lo mental.
Su experiencia le enseñó mucho, y siente que puede ayudar a otros a no perderse en un mundo tan competitivo.







