Ciclismo
A Dumoulin le cuesta entender qué hace Froome aún compitiendo
Para Dumoulin, Froome debe tener miedo a bajarse de la bicicleta sin más
La rivalidad de Chris Froome y Tom Dumoulin fue la más destacada de la pasada década.
Ambos estuvieron en el podio del Giro 2018, primero el inglés segundo el neerlandés, y del Tour del mismo año, segundo Tom, tercero Chris.
Su rivalidad no duró mucho más, sendas caídas marcaron a la baja la carrera de ambos.
Tom Dumoulin se fue al suelo en la primera semana del Giro y nunca volvió a ser el mismo, a Froome le llegó aquella caída tremenda en el reconocimiento de la contrarreloj del Critérium du Dauphiné.
Chris Froome había sido, sin duda, el mejor corredor de clasificación general de la última década: ganó cuatro Tours de Francia, dos Vueltas a España y un Giro, un total de siete grandes vueltas.
Tras esa caída lo que antes era un dominador absoluto, hoy parece apenas la sombra de lo que fue.
Su exrival Tom Dumoulin lo dijo sin rodeos en el pódcast De Grote Plaat: “Personalmente, me parece una pena que siga compitiendo”.
Leemos que cuando le preguntaron qué opinaba del Froome actual, no dudó en responder: “Quiero que se divierta, si él todavía lo disfruta, ¿quién soy yo para quitarle eso? Pero no puedo evitar sentir que ya ni siquiera lo pasa bien. Parece que sigue montando en bici por costumbre, como si le diera miedo parar”.
Además, Dumoulin se mostró bastante crítico con la situación actual de Froome: “Claro, sigue ganando mucho dinero. Pero pienso: tío, ¿de verdad te hace falta? Ha estado cobrando millones al año durante casi una década. ¿Cuántas casas necesitas para vivir?”.
Y es que ver a Froome rodando en un nivel tan lejos del que solía tener, para muchos, incluido Dumoulin, le quita brillo a su legado. “Desde aquella caída en 2019 no ha vuelto a estar al nivel. Nunca fue el mismo ciclista otra vez”, concluye.
Es una reflexión que muchos aficionados al ciclismo comparten, aquí lo hemos dicho varias veces.
Ver a una leyenda seguir en el pelotón, pero sin resultados, sin protagonismo, puede llegar a ser triste.
Aunque si él sigue encontrando alguna motivación, quizás también haya algo valioso en resistir, incluso cuando ya no se lucha por el podio.






