Ciclismo
Van Aert y Pidcock, el ciclismo es eso
La caída y reacción de Van Aert y Pidcock en Tirreno nos recuerdan lo guapo que es el ciclismo
Sí ya sé, a Van Aert y Pidcock en unos años les recordaremos muchas imágenes juntos, las de estos ciclocrosses del pasado invierno o la llegada en la Amstel Gold Race de hace dos años.
Sendos competidores que se cruzan para hacernos disfrutar como en un lodazal, demostrando que este deporte vive años dorados con esta generación.
Pero la revista sería incompleta si omitimos la caída que ambos padecieron en la etapa de la Tirreno que acaba con la victoria de Roglic, cuando ambos quedaron descolgados del triunfo por etapa a poco de meta.
Van Aert intenta pasar por donde no hay sitio y se va al suelo con Pidcock.
¿Reacción?
Levantarse, sacudirse un poco la porquería y dos pasos de Van Aert hacia Pidcock para preguntarle cómo se encuentra.
Se han dado de lo lindo en circuitos de medio mundo, pero aquí prevalece la persona, incluso cuando las pulsaciones seguro que iban a mil y la victoria estaba en juego.
Me alegra mucho ver estas cosas, porque vemos que el nivel que exhiben en competición se puede mantener fuera de la misma.
El ciclismo, como digo, es esto, compañerismo, interés por el de al lado y equilibrio para ir en ese pelotón lleno de ruedas y trampas.
Por suerte no hubo mucho dolor en la caída, al menos en apariencia, aunque el culetazo se lo llevaron crudo, y quedan escasos nueve días para Milán-San Remo.



