Ciclismo
Sobre la caída de Jonas Vingegaard entrenando
Que Jonas Vingegaard sufra una caída en su entrenamiento no es una buena imagen
Alicante y su entorno se han convertido en el epicentro del ciclismo mundial cuando el invierno aprieta en el resto de Europa.
No es una exageración decir que, durante estos meses, las carreteras de la Marina Alta se transforman en una suerte de oficina a cielo abierto para la aristocracia del World Tour.
El epicentro de este fenómeno tiene nombre propio: el Coll de Rates.
Esta ascensión no es solo un puerto de paso, sino el termómetro donde se miden los vatios de figuras como Tadej Pogačar, quien ostenta registros en la zona que parecen de otro planeta.
La suerte de vivir o pedalear en este entorno es imponente, pues permite al aficionado compartir asfalto con los ídolos que meses después decidirán el Tour de Francia.
Sin embargo, esa cercanía física ha empezado a generar fricciones que exigen una reflexión sobre el respeto y la educación vial.
Recientemente, Jonas Vingegaard sufrió una caída mientras entrenaba en Málaga por la imprudencia de un aficionado que intentaba seguir su estela.
Este incidente pone de manifiesto una falta de perspectiva alarmante por parte de algunos ciclistas recreativos que olvidan dónde están los límites.
Debemos entender que, aunque el escenario sea idílico y el acceso sea libre, estos corredores están en su puesto de trabajo.
Del mismo modo que nadie entraría en un obrador a interrumpir a un panadero mientras amasa, ni se pondría a molestar al chófer de un autobús en pleno trayecto, resulta inadmisible interferir en la labor de un profesional del ciclismo.
La carretera es el taller de Vingegaard o de los integrantes del Visma-Lease a Bike, y su integridad física depende de que el resto mantengamos una distancia prudencial.
El Coll de Rates atrae a las estrellas por su clima y su orografía, pero esa hospitalidad no debe verse empañada por el ansia de un vídeo en movimiento o el ego de querer aguantar un relevo a quien vive de esto.
La petición de los equipos profesionales tras lo ocurrido en tierras malagueñas es clara y lógica: espacio y paz.
Disfrutar de ver pasar a estos colosos es un privilegio que no debe cruzar la línea del acoso deportivo.
Si te cruzas con ellos en Rates o en cualquier otro puerto, admira la velocidad y observa la técnica, pero déjalos trabajar.
La carretera es de todos, pero el derecho a realizar una actividad laboral sin riesgos innecesarios debería ser sagrado.
Imagen: Unipublic / Cxcling / Antonio Baixauli





Pacoli Arias
28 de enero, 2026 at 17:56
El profesional que se cae bajando entrenando que no ponga la excusa de que ha sido por culpa de un globero (perdón, amateur). Somos todos mayorcitos. Primero que un profesional no se tiene que picar con un amateur (perdón, globero); segundo, si se cae en una bajada que no conoce por picarse, doble culpa suya. No me contéis milongas. Yo no lo seguiría, bueno, en un hipotético caso que pudiera mover esos vatios, no me jugaría el tipo, y mira que esa bajada no tiene mucha miga. Pero manda huevos que se enfade el tipo por caerse por meter velocidad en una bajada por picarse con un globero (perdón, amateur)
ERICK GONZALEZ PALMA
29 de enero, 2026 at 20:35
En realidad ni siquiera se puede comprobar que se cayó porque huía del amateur que lo perseguía, tampoco se.puede identificar si fue algun tipo de acoso, en realidad se sabe que cuando ellos hacen sus entrenamientos, es porque estan trabajando, pero donde hacen el trabajo no se puede privatizar asi que ellos deben de tener mas cuidado, el hecho de que haya tenido ese accidente bajando no lo hace mas que a él responsable, sino, como pruebas que fue por la persona que lo seguía
David Verdeguer Gonzalez
29 de enero, 2026 at 11:10
Lo que me parece increíble, es que siendo uno de los equipos con mayor presupuesto y potencial, tan estricto en los procedimientos con disciplina espartana, no lleve como mínimo un compañero y un coche escoba cuando va entrenando en la ruta del sol, que está petada de aficionados saliendo a pedalear, como Almería, Cartagena o Alicante. Ahora será culpa del globero y da mala imagen. En fin…