Ciclismo
¿Una Itzulia mejicana?
Del Toro quiere mantener el trono de Almeida en Itzulia
Vamos a por la Itzulia, la primavera en ciclismo es un no parar maravilla, y hace alto en Euskadi, la tierra que un día fue de un mejicano, Raúl Alcalá, cuando ganó la Klasikoa, y que ahora ansía Isaac del Toro. no es una carrera cualquiera y el desembarco de Isaac del Toro en este 2026 lo confirma.
El mejicano llega a las carreteras vascas con el cartel de favorito, tras haber ganado UAE Tour y Tirreno-Adriático.
Isaac Del Toro tiene ese aire de corredor que no se conforma, de hecho a veces pienso cuánto más aguantará a la sombra del gran jefe.
Su presencia en la salida de Bilbao para los casi catorce kilómetros de la crono inicial no queda en cualquier sitio, necesita empezar delante, y mejorar, de paso, sus cronos recientes. .
El análisis de la competencia nos obliga a mirar directamente a Primoz Roglic.
El esloveno siempre cuenta, un corredor que ha hecho de los finales explosivos y las bonificaciones un arte de precisión quirúrgica.
Roglic sabe que no necesita grandes exhibiciones de cincuenta kilómetros si puede sentenciar en los últimos quinientos metros de cada “muro” vasco.
Es el contrapunto perfecto a la frescura de Del Toro: la veteranía fría frente al ímpetu de quien quiere comerse el mundo.
El de Red Bull ya ha avisado que tiene un plan, y en la Itzulia, los planes de Roglic suelen ejecutarse con una puntualidad británica.
Pero el tablero de 2026 tiene más piezas que complican el análisis
Paul Seixas aparece como el otro nombre propio de esta generación que ha decidido no esperar a nadie.
El francés de Decathlon es el caos ordenado, un corredor que se mueve bien cuando la carrera se rompe y los esquemas de los directores saltan por los aires.
Junto a él, Juan Ayuso lidera la baza de casa con una motivación extra, buscando ese punto de reafirmación en su equipo en una carrera que ganó hace dos años.
La Itzulia 2026 se presenta como un duelo de estilos donde la potencia bruta de Del Toro se medirá a la astucia de Roglic y la irreverencia de Seixas y Ayuso.
El recorrido no da tregua.
La última etapa, corta pero con seis puertos y tres mil metros de desnivel, es el escenario ideal para que todo lo analizado salte por los aires.
Suele ser de hecho una de las mejores jornadas de ciclismo del año.
En una carrera donde el líder puede cambiar en un repecho no puntuable, el UAE Team Emirates despliega un bloque que intimida, con McNulty y Soler como escuderos de lujo para un Isaac del Toro que afronta su tercera prueba por etapas en el WorldTour con la vitola de máximo favorito.
No hay conjeturas posibles: o se tiene la pierna para aguantar el látigo en las rampas de Guipúzcoa y Vizcaya, o la Itzulia te pone en tu sitio sin preguntar por el palmarés.






