Ciclismo
Tour: Pogacar tiene motivos para mirar siempre atrás
Ls diferencias del Tour sonríen a Pogacar, pero no son suficientes
Empecemos por el final, decir que Jonas Vingegaard lo hizo bien ayer, no entrando al trapo de Pogacar y Remco, no significa que Tadej Pogacar siga siendo un caramelo de ciclista, en este Tour y en cualquier carrera a la que acuda.
Es el corredor definitivo, el que no hemos visto desde que seguimos ciclismo, pues nuestros ojos eran muy jóvenes cuando Bernard Hinault dominaba la escena.
En el caso de Tadej Pogacar tenemos la sensación de presenciar toda la carrera, la trayectoria deportiva de principio a fin de un ciclista que si retirara hoy, con 25 velas, ya está entre los mejores de la historia.
Hecho este contexto, la primera semana de Pogacar en el Tour es una maravilla de ataque, acoso y energía ante el rival que sabe sacar lo mejor de él, Jonas Vingegaard.
El suyo es un duelo de los de siempre, que admite esta vez un tercero, Remco Evenepoel, a la espera que Roglic quiera sumarse a la mesa.
Desde mucho antes del Tour, a sabiendas de cómo llegaban los dos mejores ciclistas, primero y segundo en esta carrera durante las últimas ediciones, dijimos que la primera semana de Tadej Pogacar debía ser un acoso y derribo ante su rival.
Lo ha sido, ya lo creo que lo ha sido.
Se dejó pasar la primera etapa del Tour, la de Rimini, pero desde el mismo San Luca, Pogacar ha convertido el Tour en un terreno propicio para el ataque, sin importar cuánto gasto generara.
Tras esa etapa de Bolonia, tras el Galibier, la crono y el sterrano, Pogacar le saca 1´15´´a Jonas Vingegaard, una renta importante, a la vista de su igualdad, pero para nada definitiva, si el danés recupera su mejor versión.
En caso que esto suceda, en caso que Vingegaard y Visma entren en acción, veremos quién seca a quién, porque Pogacar sabe perfectamente que el Tour con Vingegaard a pleno rendimiento es un peligro.
Por eso, UAE y el esloveno que va de amarillo tienen que estar satisfechos pero no sé si tranquilos, tienen la ventaja en el límite de ser decisiva, pero sin serlo aún.
El tramo central de este Tour no es el más duro que recordamos.
Sólo el miércoles ofrece terreno para encerronas y ataques, luego los Pirineos el finde, Pogacar seguro que cruza los dedos sobre la reconstrucción de Vingegaard en jornadas como las que vienen.
Nosotros queremos volver a tenerlos a los dos otra vez tope.
Imagen: A.S.O. Billy Ceusters




