Ciclismo
El Tour en el Galibier: Ayuso y Almeida, las formas también cuentan
Lo que pasó entre Ayuso y Almeida en el Galibier es fruto de meter tantos gallos en el mismo corral
En esto con Matxin no estamos muy de acuerdo y lo visto entre Juan Ayuso y Joao Almeida en el Galibier, creo que algo nos da la razón.
Ganar puedes ganar de muchas maneras, de forma pelada y sufriendo o por aplastamiento de los rivales, en muchos sentidos
UAE ha escogido en este Tour la segunda opción, que es lícita, más cuando vienen de padecer dos años de tiranía de Jumbo, pero está claro que a veces hasta los planes más perfectos tienes ciertas grietas.
Seguramente Tadej Pogacar pueda ganar este Tour, firme el doblete y prosiga con una temporada que va a pasar a la historia como la mejor desde tiempos de Stephen Roche y Bernard Hinault.
Ojo que hablamos de 40 años y más.
Seguramente UAE recupere el cetro del Tour, queda tela por cortar, está claro, pero ahora mismo a su plan no se le adivinan flaquezas.
En el Galibier fueron un rodillo, marcando los tiempos para cada una de las estrellas que tienen por corredor, sin fallar ninguno, desde Nils Politt y Pavel Sivakov en la base y primeras rampas a unos efímeros Marc Soler y Adam Yates para llegar al momento morbo total con Joao Almeida y Juan Ayuso.
Lo comentábamos ayer, el destrozo que propicia Joao Almeida es tremendo, coge un grupo muy mermado ya y lo enfila hasta lo imposible, dejando en quimera cualquier reacción o intento de ataque.
Llevó al grupo a tal velocidad que hubo un momento en el que se giró, levantó el brazo derecho y pidió relevo.
¿A quién?
A Juan Ayuso, claro, enganchado al grupo por la parte de atrás como en casi toda la subida.
El momento fue pintoresco, no cupo más mala leche en el gesto de Almeida, tan evidente que Ayuso se puso a trepar por la izquierda del grupito para comandar la ascensión hacia el Galibier.
No era ni bueno ni recomendable cargarle todo el trabajo al portugués, como tampoco lo hubiera sido de haberselo encolomado a Juan Ayuso.
Sencillamente debían repartirse el pastel como buenos hermanos.
El día se resume sencillo: Los gregarios de Pogacar llegan con los rivales de Pogacar #TDF2024
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 2, 2024
Si Ayuso se escaqueó ayer en el Galibier es algo que sólo sabe él, otra cosa es que su forma de correr muchas veces es así, en una misma subida pasa por todas las plazas del grupo de cabeza, sufriendo en algunos pasajes para acto seguido aparecer en cabeza.
Cuando Pogacar lanzó el ataque, el español acabó mejor clasificado que el portugués.
¿Guardó mejor Ayuso? Eso parece
Sea como fuere, si quieren que todo un Tour de Francia sea “llevable” deberían tener bien claro dónde empieza el trabajo de uno y del otro.
Ambos deberían mirar con detalle el Tour 2023 de Adam Yates y cómo pueden sacarle provecho personal a una carrera en la que están sometidos a un liderato incuestionable.
Lograr cosas en este equipo no sólo te da galones en el pelotón, también en la misma escuadra, tan llena de talento y presión por conseguir estar a la sombra del gran jefe.
Porque Pogacar es lo único incuestionable de UAE, todo lo demás está sujeto al juicio del momento.
Van a ganar, seguramente, el Tour, pero las formas para lograrlo también cuentan.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters





Manel
4 de julio, 2024 at 11:46
El gesto de Almeida feo, pero el amigo Ayuso estaba en plan “escaqueo”. Si no quería trabajar para Pogacar, no haber fichado por el UAE.
Acaso no vio como Adam Yates, trabajo duro para Pogacar el año pasado y finalmente quedó tercero.
A más a más, Ayudo solo es un júnior prometedor, por lo que su lugar era apoyar a Almeida dando relevos y no en medio del reducido pelotón.