Opinión ciclista
Tour de Flandes: Alberto Bettiol y el manual del ganador
Alberto Bettiol demuestra que en las clásicas no hay pronósticos
No contábamos con Alberto Bettiol de inicio, de hecho el único italiano que poníamos en la lista de tops era el campeón europeo Matteo Trentin, pero la realidad nos ha puesto en su sitio.
Alberto Bettiol venía avisando, y en el viejo Kwaremont dio el paso
Un golpe de teatro, “un coup de théâtre”, uno solo pero suficiente, para culminar una primavera para enmarcar.
El tímido corredor toscano que nos venía visando desde Harelbeke se ha llevado el premio que todos los cocos tenían en mente.
Entre ellos Alejandro Valverde, que llevaba De Ronde tatuado en el casco, como premio a esa afición que le quería ver y le ha visto en Flandes.
Pero estas carreras son de los listos, de los hábiles, de los fuertes, pero también de los listos.
Education First es un equipo que no tiene generalmente los mejores gallos, ni los nombres más rimbonbantes, ni siquiera estrellas rutilantes.
Pero tiene equipo, tiene estrategia, una piña de ciclistas con un bagaje en estas carreras enorme que no tienen problema en ponerse al servicio de su mejor hombre.
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Cuando Bettiol demostró en Harelbeke que merecía los galones, Jonathan Vaughters no dudó en dárselos.
Como cuando apostó por gente como Hesjedal, Dan Martin o Rigo Uran para lograr triunfos y podios sobre el papel fuera de su radar.
Flandes pasa a engrosar una lista que tiene la Volta, el Giro, la Lieja, un podio en el Tour.
Entonces como Garmin, hoy Education First cambia de perro pero no de collar.
Sep Vanmarcke ya avió de lejos, sigiloso, sacrificando sus opciones en fuga, manteniendo el tempo y, una vez cazado, trabajando para recudir los cortes.
Vanmarcke hizo la base del Kwaremont para que Bettiol diera el golpe de gracia.
Luego Sebastian Langeveld, el “amigo/enemigo” de Flecha en Rabobank, hace ya diez años, que sacó el manual para controlar el grupo y frenarlo en la entrada de Paterberg cuando Alberto Bettiol todavía estaba a la vista de sus perseguidores.
El Tour de Flandes de 2019 deja un ganador, Alberto Bettiol, y muchas lecturas que sirven para el presente y el futuro de esta enorme carrera.
Ahora mismo estáis todos pensando que si Valverde va a ahí con 39 años es la prueba definitiva de que tenía que haber conocido la carrera antes. Ya no hay dudas.
— cronoescalada.com (@cronoescalada) April 7, 2019
Alejandro Valverde es el ciclista que nació para ser ciclista, ganador potencial de todo aquello en lo que se ponga un dorsal, un animal de este oficio que despierta admiración y miedo a partes iguales.
Luego Mathieu Van der Poel, un ciclista que. lo admitimos, tienen duende y gusta en cámara.
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Ahora sí, Van der Poel se mide de igual a igual a Van Aert.
Capos entre los que Naesen, Van Aert, Van Avermaet y cia se conjuraron tanto que acabaron fuera de carrera.
Al Deckeuninck le cupo el podio de su sexta o séptima baza: Kasper Asgreen, segundo después de trabajar durante más de cien kilómetros.
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Cuando Bob Jungels propició el parón para que se fuera, fue un premio tremendo.
Pero todo esto está muy bien, perfecto, si no fuera por que Alberto Bettiol sólo tiene un triunfo profesional, sólo uno y éste lleva el Tour de Flandes por nombre y apellido.
Alberto Bettiol dio una vez, sólo una, pero como a otro toscano, Michel Bartoli en la capilla, le cundió más que a nadie.
Imagen: FB de Education Fisrt





