Tadej Pogacar
Milán-San Remo y Tour de Flandes, empieza la otra temporada de Pogacar
Tour de Francia, Milán-San Remo y De Ronde comparten un aspirante llamado Pogacar
Tras despachar Clásica de Jaén, París-Niza y Vuelta Andalucía por aplastamiento, la Milán-San Remo abre el tramo más original y admirable de la campaña de Tadej Pogacar.
Entramos ahora en terreno ya no desconocido, pero sí en escenarios más inciertos y por tanto emocionantes sobre la figura del esloveno.
En romano paladín: Tadej Pogacar, ahora mismo el mejor ciclista del mundo, se va a los dos primeros monumentos a buscar el oro que casi siempre encuentra en vueltas por etapas.
Un aspirante al Tour viéndose entre los mejores de San Remo o Flandes, eso hace sólo cinco años era impensable
Pero el chaval que sonríe a la cámara y no deja curva por explorar lo quiere todo, es como esas temporadas del Procycling en las que tu hombre podía batirse con los mejores en cada uno de los terrenos y ser competitivo en todos.
Y no llega de vacío el ciclista esloveno, no al menos de conocimiento y mecánica de carreras tan deseadas como originales en su forma de disputar.
El año pasado ya tuvo un máster de dos semanas entre una y otra para saber que aquí, el más fuerte no siempre gana y sí el que mejor sabe moverse, colocarse y anticipar, cada uno con sus armas y estrategia.
Para Pogacar está clara la pizaeea de cada a ambas, tanto en Milán-San Remo como en Flandes la clave es endurecer, ir lo más rápido posible en el camino que lleva al tramo definitivo.
Sobre el papel, me parece más sencillo en la segunda, pues el circuito final de Flandes es un molinillo sobre los corredores que los hace llegar de uno en uno muchas veces.
La dureza de la repetición del Oude Kwaremont y Paterberg, más todo lo que se va poniendo por medio, es la gran aliada del esloveno, que sabe perfectamente que él debe estrujar esos metros de subida como si fueran los kilómetros de una ascensión del Tour.
En la Milán-San Remo, todos elucubran con un ataque en la Cipressa, yo lo vería muy arriesgado, aunque una cosa sí que le va a tocar a Tadeo, si quiere ganar ya puede tomar riesgos no sé si excesivos en el descenso del Poggio, pues incluso en el caso de irse solo, cosa que no es sencilla en la montaña que antecede a San Remo, sabe que en la bajada reside gran parte del éxito.
Ya recordamos lo que hizo el año pasado cuando vio a Mohoric pedir paso.
No obstante, ya está, agradecidos y admirados por disfrutar de algo así, un corredor que, repito mil veces, es un regalo, genera expectación y hace que el rato que le dedicamos al ciclismo merezca la pena.
Ahora va a campo contrario a jugarse los cuartos ¿qué más queremos?



