Mikel landa
Tour: Con un poco de landismo no basta
Para que en este Tour se recuperen los aspectos más brillantes del landismo
Preguntado el otro día por las opciones de Enric Mas y Mikel Landa en el Tour, Purito confía más en el primero que en el segundo: “Veo a Enric más sólido que Mikel, aunque quizá este ponga un poco de eso ¿cómo se llama? landismo“.
Las carcajadas dominaron la escena, no podía ser de otra manera.
Hasta un servidor apuesta en el podcast contra todo pronóstico que Mikel Landa opta a ser tercero en el Tour, si nada extraño ocurre con los dos primeros del año pasado.
Esto es así, una salida vasca, un Tour incierto, y todos esperamos un poco de landismo para aupar al de casa.
Una solución que, convendréis, creo que va a ser insuficiente estas tres semanas por medio del hexágono, en un recorrido que le es una bendición si no fuera por que peligros acechan en el camino.
Peligros que, como se dice en primero de landismo, si a alguien han de preocupar es al propio Mikel, bien pertrechado en este Tour, como líder claro y gente valiosa que tendrá que hacer horas extras para que el típico accidente, corte o percance no haga acto de presencia.
Esta vez no veo debate sobre si él, si Pello o si un otro.
Siendo objetivos, con la mente clara, veo a varios por delante de Mikel Landa en la carrera por el podio del Tour.
Desde el cada vez más citado Mattias Skeljmose, cómo van los daneses, al propio Enric Mas, que me da buena espina, junto a David Gaudu, Ben O´Connor y Jay Hindley, por citar varios rápido y sin pensar mucho.
Objetivamente, como digo, lo veo complicado, pero en los subjetivo, tampoco me emociono.
Desde hace unos años, Mikel Landa estimó oportuno en enfocar su carrera al puesto y parece que este Tour va a ser más de eso.
Este objetivo de landismo tiene poco, más cuando esa fe no escrita habla de hedonismo y momentos de intensidad, aspectos incompatibles con un puesto en la general, granjeado normalmente día a día, sin brillantez, muchas veces, pero con mucha calidad.
Si en un sitio pueden cambiar las tornas es en Euskadi, si un lugar puede ser el indicado, es Cauterets, el sitio donde Indurain abrió la cuenta y en el que medio Euskadi estará en la cuneta, el otro medio estará estos primeros dias.
Si eso a Mikel Landa no le hace romper, aunque sea un poquito el molde, ¿qué podría hacerlo?
Además subyace en un elemento emocional en su persona y en el equipo, dedicarle un triunfo de etapa a Gino Mäder.
Si no hay landismo en la salida vasca del Tour ¿dónde lo habría?
Pero si le han dedicado hasta un libro.





