Mikel landa
Mikel Landa: Tres momentos que dieron para soñar
Mikel Landa ya sopla 34 velas en la tarta y sigue pareciendo joven
Me enteré esta mañana del cumple de Mikel Landa por la felicitación de su en breve exequipo.
Señorío https://t.co/bjZNNxzqKR
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) December 13, 2023
Una felicitación del Bahrain para su 34 cumpleaños, siendo el equipo en el que creo que mejor ha estado el vasco.
De hecho ha aguantado aquí cuatro años, el doble que en sus anteriores equipos: Astana, Sky y Movistar.
Sin haber sido malo, podio en el Giro 2022 y cerca de pisarlo en el Tour 2020, el periplo de Mikel Landa en el equipo de capital árabe no ha tenido el brillo de anteriores etapas, en parte, quizá, por la irrupción de la hornada que ahora mismo está a los mandos de este deporte.
Y es que si miramos atrás, tenemos tres instantes top que nos hicieron pensar que Mikel Landa podía acabar una grande en su palmarés.
Fueron tres carreras en las que Mikel inflamó como pocos el suflé de la ilusión del aficionado medio que le veía como el relevo ciclistas que estaban ya de salida, Alberto Contador en especial.
Vamos con esas tres carreras:
Giro 2015, entre Aru y Contador
Sin duda el gran salto, ya desde el inicio se le vio con los mejores y principalmente con Fabio Aru y Alberto Contador.
Aquel Mikel Landa sacaba y remataba los córners, estaba con ellos y daba la sensación de poder irse solo cuando quisiera.
Su estado fue tan sublime que hasta afiló su faceta ganadora, logró un par de etapas.
Claro que entonces prendió ese principio del “landismo” y la “injusticia” que siempre le perseguiría, en especial el día que le mandaron parar en el Finestre en favor de Aru.
Giro 2017, una semana de escándalo
Tras salir de forma abrupta en 2016, después de su mejor crono, fue al Giro 2017 como colíder con Geratit Thomas.
La mala fortuna se cruzó esta vez en forma de moto que les tiró a él y al galés en la base del Blockhaus para dejarlos fuera de la general.
Ello sin embargo tuvo efectos milagrosos sobre su última semana en esa carrera, siempre escapado, ganando una etapa y llevando la maglia azurra hasta Milán.
Tour 2017, Mikel Landa, de gregario, casi en el podio
La forma que Mikel Landa trajo de aquel Giro se perpetuó durante todo ese verano.
Fue al Tour para ser el gregario de lujo de Chris Froome, en su cuarto triunfo, pero ello no le impidió darnos escenas dantescas, como aquella de Peyragudes tirando del grupo, aguantando los ataques a Froome y llegando por delante del inglés.
Caminaba tanto Landa esos días que lanzó en persona el ataque para la mejor etapa de aquella edición, camino de Foix y en compañía de Contador en una escapada que el mismo Sky no quiso apoyar cuando mandó parar a Kwiatkowski.
El epílogo quedó en la memoria, sólo un segundo le privó de estar en el podio, los mismos que salvaron a Romain Bardet del talento del vasco.
Emergió esos días otro hipe con Mikel, el #FreeLanda que le acabaría llevando al famoso Movistar de la tricefalía donde ya nunca le volví a volar tan alto.





