Ciclismo
Tour 2022: El cambio de paso de Movistar
Al menos Movistar sí que ha mostrado capacidad de cambio en el Tour 2022
La apertura de los Pirineos del Tour 2022 no ha sido muy diferente a lo que llevamos de carrera, nada o casi nada le sale al Movistar Team y eso que no podemos decir que no lo esté intentando.
Desde inicios de esta edición, ya dije que la clave para el equipo azul no estaba tanto en la dichosa general de Enric Mas, ciclista muy bueno, pero no al nivel de los mejores, y sí en la disposición que fuera capaz de alcanzar sobre la carretera.
Dos semanas y pico después, en la antesala de lo más gordo de los Pirineos, Movistar ha cambiado la forma de plantear una grande como este Tour 2022.
Ahora bien ¿están a tiempo de cambiar el paso?
Ojalá lo estén, a pesar de lo que mucha gente nos dice, nosotros queremos que le vaya bien a Movistar, más cuando demuestran cintura para moverse fuera de su zona de confort.
Lo están haciendo y la carrera de Matteo Jorgenson camino de Foix es el ejemplo.
Otra cosa es cómo se manejen los de Unzué en fugas y esas cosas, pues al final no deja de ser un hábitat extraño para ellos.
Es como cuando Carlos Verona, un ciclista que ha crecido muchísimo, admitía en Suiza que no se veía llegando escapado, pues acabó segundo.
Son tics de una doctrina muy instalada en el equipo, la de nadar y guardar la ropa, la de esperar a ver qué pasa, la de contar con que alguien te saque las castañas del fuego.
En la etapa de hoy ha habido de todo.
Desde la mala posición que Enric Mas admite que tener en el momento que se le va Vlasov y pierde la fuga hasta ese instante en el que tiran en la previa de Péguère para ¿distanciar a Bardet y recortar a Vlasov?
Qué hace exactamente MOV tirando del grupo de favoritos??? rememorar tiempos pasados??? joder a Meintjes??? quitarle trabajo a Jumbo e Ineos??? #TDF2022
— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) July 19, 2022
Pero si en el momento que los gordos empezaron el reparto desaparecieron del mapa.
Esos tics del pasado se mezclan con un cambio que ha venido a marchas forzadas, pero que ha llegado.
El Tourazo que se está marcando Jorgenson o el ataque de Mas con Verona y Muhlberger a más de cincuenta de meta.
Era tarde, Vlasov volaba lejos, los favoritos estaban calientes, pero joder, hubo poder reacción.
Hay que intentarlo.
No le queda otra a Movistar, olvidarse de sueños de grandeza, y correr como un equipo pequeño, sacarle petróleo a cualquier opción y cosa que te dé la carrera.
Sí, lo sabemos, son más de cuatro décadas ahí delante, pero no queda otra, y la Vuelta, me temo que va a ser más de lo mismo.
O ¿acaso veis a Enric Mas y Valverde al nivel de los que aquí en Francia doblarán en España?





