Ciclismo
Movistar necesita más como Carlos Verona
La victoria de Carlos Verona en Dauphiné es oro para Movistar
Ojo, atención que la de Carlos Verona en Vaujany, Dauphiné, ha sido la primera victoria del Movistar Team en el World Tour.
Como el año pasado, la carrera del Delfinado -cuánto he leído esta palabra estos días, ha abierto la cuenta del equipo azul en el máximo circuito, pero antes de entrar en materia con Carlos Verona, me gustaría contar una historia sobre Movistar.
Es una historia que va varios años atrás, dedicada a quienes dicen que le tenemos rabia no, lo siguiente, al equipo telefónico, cuando, la verdad, ni fú ni fá.
Nos vamos a 2016… mirad este tweet.
??#TourDeRomandie 2016, etapa 2: Ataca ??@NairoQuinCo!!!!! Faltan 7 km para coronar Morgins y el colombiano no se lo piensa!! Ni codo, ni coda, ataque sin mirar atrás y sin hacer prisioneros!! pic.twitter.com/g560DLC0EG
— Yo era del Lampre (@YLampre) June 7, 2022
Es la etapa reina del Tour de Romandía de ese año: finales de abril, inicios de mayo de 2016.
Ion Izagirre lidera la carrera suiza sin mayor complicación, pero ello no es problema para que Nairo Quintana tenga carta blanca para atacar, ganar la etapa a Zakarin -tras resolución de los jueces- y ponerse de líder para ganar la general, días después.
Opinamos entonces que, aunque Nairo fuera más líder que Ion, al pequeño de los Izagirre convendría haberle dado un voto de confianza, que jugarlo todo a Nairo y Valverde tenía sus riesgos -por esas fechas Movistar era el mejor equipo del mundo- y que cuidar de la clase media era necesario.
Lo que pasó después lo vimos: Ion se marchó del equipo -tras ganar una etapa en el Tour- a final de temporada y visto ahora la clase media de Movistar acabó volando paulatinamente, desde los Herrada a los Izagirre, Gorka ha vuelto este año, pasando por Amador, Castroviejo y el lejano Rui Costa, quien puso pies en polvorosa cuando, hace nueve años, le dijeron que se descolgada de un grupo otro, porque a Valverde le habían pillado en un corte en el Tour.
Digo todo esto, viajo tan atrás, para explicar el valor que tienen personas como Carlos Verona en un equipo tan jerárquico como Movistar.
Cultivar la clase media es poner los huevos en varias cestas, jugar a otra cosa y buscar puntos de debajo de las piedras, al margen de darle una presencia decisiva a tu patrocinador.
Eso hicieron Verona y Mühlberger camino de Vaujany jugando sus cartas, metiéndose en la fuga y logrando estrenar el casillero.
Puedo decir que al tren de Verona no me subo por primera vez.
Hace unas semanas ya dijimos que ese corredor que leo se tilda de “mascota” se había convertido en un ciclista muy valioso para sus compañeros y autosuficiente como para buscar sus opciones.
Y ahí ha estado, tantísimo tiempo después de ser un pro súper joven, saboreando el triunfo, un triunfo que es oro para su equipo, en el momento más necesario.
Así lo dejé escrito…
La chanza del palmarés a cero de Carlos Verona ya no se oye como hace un tiempo, y es justo recordar sus resultados en el UAE Tour y Volta a Catalunya, el mejor de su equipo y no muy lejos de los mejores.
Por eso conviene se objetivo, alguna vez en la vida, y reconocer el trabajo y crecimiento de un ciclista que no lo ha tenido nada fácil en la jungla de la opinión pública y ver en él un tío que goza de un reconocimiento muy merecido.
Imagen: A.S.O./Aurélien Vialatte





