Ciclismo
Tanto tiempo después, Primož Roglič sigue ahí
Primož Roglič es el otro gigante del ciclismo esloveno, no se os olvide
Cuando hablamos del ciclismo esloveno, es inevitable que el primer nombre que nos venga a la mente sea Tadej Pogačar. Su impacto en la historia reciente del deporte ha sido tan colosal como precoz. Pero mucho antes de que el otro fenómeno de Eslovenia irrumpiera con fuerza en el pelotón internacional, hubo otro ciclista que ya estaba allanando el camino para que Eslovenia se convirtiera en una potencia del ciclismo mundial. Su nombre: Primož Roglič.
Roglič, con un estilo más frío, calculador y menos mediático que su joven compatriota, ha construido una de las trayectorias más sólidas y admirables del ciclismo moderno.
En una conversación reciente con un periodista que ha seguido de cerca los éxitos de ambos campeones, me contaba cómo, curiosamente, cuando Pogačar ganó su primer Tour de Francia, parte de la afición eslovena no celebró con entusiasmo: había derrotado al ídolo nacional, Roglič.
Le costó tiempo al joven Tadej ganarse el fervor de su país, precisamente porque enfrente tenía a un héroe consolidado.
Hoy, Primož lidera al potente equipo Red Bull–Bora–Hansgrohe y se perfila como el gran favorito para el Giro de Italia que arranca en unos días.
Incluso por encima de Juan Ayuso, a quien muchos señalan como el líder único de su equipo, pero que aún no ha alcanzado el estatus del esloveno.
Vale la pena mirar atrás: su primera participación en el Giro fue muy distinta a la que enfrentará ahora.
Entonces, Vincenzo Nibali era el gran contendiente, junto a otros como Richard Carapaz y Mikel Landa, quienes curiosamente también estarán en esta edición. Sin embargo, Roglič ha mantenido un nivel de favoritismo intacto desde aquel debut, demostrando una longevidad y regularidad poco comunes.
En 2023, ganó el Giro en una de las ediciones más dramáticas de los últimos tiempos, superando a Geraint Thomas en la cronoescalada final, tras haberse recuperado de una caída a mitad de carrera, la misma que dejó fuera a Tao, que pudo haberlo dejado fuera de combate.
Fue una muestra más de su tenacidad.
Y si retrocedemos aún más, recordamos aquel Giro de 2016, cuando estuvo a punto de vencer a Tom Dumoulin en una contrarreloj inicial.
Desde entonces, ha ganado múltiples veces, se ha reinventado tras durísimas caídas, y ha seguido peleando al más alto nivel sin importar la edad ni los rivales.
Si Roglič gana este Giro, será su sexta gran vuelta, colocándose como el segundo ciclista en activo con más triunfos en grandes, solo por detrás de Chris Froome.
Estamos ante una leyenda del ciclismo, de perfil bajo quizás, pero con una hoja de servicios simplemente espectacular.
Corre más contenido, menos pasional que su compatriota, pero el tiempo lo ha puesto en su lugar: uno de los mejores ciclistas de su generación, y posiblemente, de todos los tiempos.
Imagen: A.S.O.








Adrián
6 de mayo, 2025 at 22:44
Muy de acuerdo con el artículo de exaltación a este CURRANTE
Luis Linares
8 de mayo, 2025 at 2:20
Totalmente de acuerdo con lo que din Ibandice de Roglic. Justo reconocimiento a un extraordinario ciclista