Tadej Pogacar
Pogacar vendrá mejor y más fuerte
El aprendizaje de Pogacar este año le valdrá en el futuro
Yo no sé cuánto tiempo querrá dedicarle Tadej Pogacar al ciclismo, si lo suyo es una carrera de luces largas, o consiste en amasar hasta un punto que, quizá cansando de presión y exigencia, dé un paso al lado y piense en otras cosas en su vida.
Antes de entrar con la galería de nombres y momentos que han llenado de ciclismo del bueno el año que concluye, quería hacer un inciso sobre Tadej Pogacar y la temporada que concluye.
Es obvio que al esloveno le tomamos por lo que logre o no en el Tour.
Él ha puesto el listón en ese nivel, al punto que lo que suceda en el hexágono es la primera pieza que sacamos para su valoración.
Pero más allá del resultado en Francia y todo lo que conlleva no renovar la corona del Tour, creo que la grande francesa acabará nuevamente en sus manos gracias, en parte, a la segunda plaza de 2022.
No adivino mucha gente que apostara en su contra en la salida danesa de este Tour.
Ganador de las dos últimas ediciones, creo que ni a Primoz Roglic le veíamos en disposición de ponerle en apuros.
El desarrollo de la primera semana del Tour corroboró esa sensación hasta el mismo momento de La Planche des Belles Filles, donde Jonas Vingegaard demostró estar mucho más cerca suyo de lo previsto.
Ese día ganó Pogacar, pero “hay carrera” nos dijimos.
A partir de ahí, ya sabéis lo que ha sucedido.
No digo que Pogacar corriera mal, pero sí lo hizo de forma mejorable, como el propio resultado, segundo al final, demuestra.
Y es ahí donde quiero ir, a que un Tour planteado de otra manera, sin entrar al trapo como hizo en Galibier, podría haberle cundido más, al punto de haberse embolsado la tercera victoria consecutiva.
El compromiso de Pogacar por dar siempre la cara, por llevar la iniciativa le traicionó y eso que a veces echamos en falta en otros corredores, con él lo tenemos sobradamente.
No sé si de otra manera Pogacar hubiera podido con Vingegaard en el Tour, pero seguro que en su fuero interno hay cosas que quiere cambiar, entre otras, que le dé un poco menos el viento y, también, reforzar el equipo, como de hecho estamos viendo.
UAE no ha fichado nada mal en esta ventana de invierno, no sé si acercará a Jumbo, un equipazo además de muy consolidado en el tiempo, pero el intento del equipo emiratí queda ahi con Adam Yates, Jay Vine y Tim Wellens en liza.
Todos saben que vienen a un equipo con roles marcadísimos, como lo hicieron Bennett, Almeida y Soler el año pasado.
Entre el refuerzo del equipo y la forma de correr, creo que Pogacar llegará al Tour 2023 mejor y más fuerte, sabedor que ahora mismo todos esperamos de él que sea el ciclista que marque para bien o para mal el desarrollo de una carrera que poco le importa cómo diseñen, pues como los grandes de siempre se maneja mejor que nadie en casi todos los terrenos.






Erlantz
10 de noviembre, 2022 at 7:02
Gane o no, lo que le hace grande es que siempre da la cara, nunca se esconde. Gracias a él y a otros ciclistas de esta maravillosa generación, el que siempre gana es el ciclismo.