Ciclistas
Para el Movistar llueve sobre mojado
Si miramos atrás se nos hace imposible entender la pizarra del Movistar
Seamos serios, y veamos lo que sucedió en La Covatilla, entre Marc Soler, Enric Mas y el líder Roglic y las órdenes que surgieron ayer del coche de Movistar en ese momento.
Si en el ciclismo hubiera una caja negra con todas las grabaciones, por esa más de uno pagaría dinero.
Me cuesta creer que la acción de los telefónicos tuviera Richard Carapaz como objetivo, otra cosa es pensar que era realista remontarle todo el tiempo a Daniel Martin por la cuarta plaza, un objetivo se provocó la risa en directo de Perico, con la M en el costado de su polo.
¿Por qué tiraron?
Ellos sólo lo sabrán, otra cosa es que fue la guinda a un despropósito de etapa y estrategia para un equipo que, nunca como antes, ha sido atacado por una amplia mayoría de aficionados y no aficionados al ciclismo.
El Movistar Team atravesó en La Covatilla un punto de no retorno, tanto en España como el Latinoamérica, un suflé que se relajará en unos días, aunque seguro no habrá gustado nada en las entrañas de la misma empresa.
Si lo que pretenden con el ciclismo es crear una complicidad con el usuario, en La Covatilla ese entramado que cuesta tanto levantar, se tambaleó, en lo que al menos hace referencia a aquellos que son aficionados al ciclismo.
Tres duras semanas de entrega y esfuerzo en equipo y una doble visita al podio final que certificaremos mañana en Madrid #LaVuelta20. Balance final de @EnricMasNicolau, imágenes y clasificaciones desde La Covatilla ↓
— Movistar Team (@Movistar_Team) November 7, 2020
No sé si Carapaz hubiera ganado la Vuelta, pero está claro que la interferencia de Movistar ha dejado la duda y el malestar se disparó entre los que, en esos momentos, queríamos ver dónde acababa el mano a mano que llevábamos horas esperando y que esta rara temporada había puesto como el momento cumbre de toda la campaña.
En todo caso, para Movistar ésta es una gota más el vaso de los despropósitos que se ha ido marcando en los tiempos recientes.
Y es que cuando escribimos estos artículos, donde muchos ven desagradecimiento hacia una estructura histórica y sus mentores, nosotros apreciamos una falta total de autocrítica que lleva a situaciones como la del sábado, que vistas en contexto no son más que un eslabón de la misma cadena.
Si miramos atrás, ya desde aquella memorable travesía por los Pirineos en la que los azules perdonaron la vida a un Froome aislado del Team Sky, Rubén Plaza, entonces en Movistar, aún lo lamentaba seis años después, la historia se ha repetido.
Nunca un equipo fue tantas veces mirado por escoger siempre la elección más complicada de todas las posibles.
Como la opción de correr a por el podio de Nairo y Valverde en el Tour, sin inquietar el liderato de Froome hasta muy al final.
O el Giro 2016, donde la secuencia perfecta de movimientos de Astana el día que Nibali desplazó del liderato a Kruijswijk, fue un desastre entre los telefónicos con idea de ayudar a Valverde a subir al podio.
O la Vuelta de aquel mismo año, donde ciclistas como Dani Moreno no eran parados en el momento necesario para ayudar a que Nairo desbancara a Froome: tuvo que llegar Contador en Formigal con un movimiento casi suicida a romper lo que los azules fueron incapaces de romper a su favor.
O las muchas veces que Nairo nadó en tierra de nadie, como el año pasado, en el Tour o en la Vuelta, un talento que floreció y se apagó en esa casa, no sabemos si por culpa de unos o de otros.
La jugada del Tourmalet, el masaje en el bus entre Nairo-Landa-Valverde… siempre dijeron no querer ser protagonistas, pero acaban siéndolo y no por algo que hable de la estrategia y brillantez de la misma.
La Vuelta 2019 nos dejó la imagen de Marc Soler mosqueado en Andorra, la del cabreo de los rivales camino de Toledo… entre ellos Miguel Ángel López que los retrató en meta.
En fin, que llueve sobre mojado, y decirlo no es ser desagradecido, es reflejar la realidad, una realidad cambiante, que no omitimos cuando el equipo carbura y lo hace bien, para muestra el Giro del año pasado.
Si el año que viene tenemos como parece otro documental, espero que pagado por la compañía y no por el equipo, el capítulo de La Covatilla será el más esperado.
Quizá le dediquen una entrega entera.
Imagen: FB de La Vuelta




Victor
9 de noviembre, 2020 at 18:30
Tenéis que escribir algo que sea de polémica si no lo lee nadie,una estructura que lleva años en el ciclismo y española que a ganado tanto y a sacado campeones uno carapaz otro nairo que no se acordáis que los saco movistar en carrera gana el más fuerte y el mejor equipo y si no han ganado en su momento fue porque no eran los más fuertes ,cuando gané Enric ,que lo hará hablareis que bueno es todo no seáis extremistas
Iván
10 de noviembre, 2020 at 18:33
Que razón tienes….jamás lo habria podido expresar igual.
Gracias